No nos carguen el muertito
DRAGONES
Eduardo Holguín
A pesar de su posicionamiento centro norte y a sus cercanía con la línea fronteriza, La Laguna no fue capaz de aprovechar el dinamismo de la economía norteamericana, observado en los siete primeros años del nuevo milenio. Durante el periodo mencionado, hemos sido testigos, no solamente de la no entrada de inversiones fabriles, sino de la salida de plantas que generaban múltiples empleos.
En el 2010 la economía de los EEUU regresará a la senda del crecimiento, y nuestra comarca seguirá viendo pasar el tren del progreso si los liderazgos no logran entender que los paradigmas que explicaron el desarrollo industrial del siglo XX ya estallaron en mil pedazos.
El problema es que siguen insistiendo en destinar los escasos recursos públicos a acciones populares que apantallan políticamente, pero que no resisten el mínimo examen de costo- beneficio.
Los liderazgos copulares de La Laguna, han orillado al Gobierno del Estado a construir en Mieleras un nuevo parque industrial, de esos de antes, no especializado en ningún sector productivo, lo que contrapone uno de los modernos paradigmas del fomento económico global.
La primera trampa está en que esos terrenos se van a ofrecer baratos o regalados, según el tamaño del sapo, a costillas del erario público; es decir a nuestras costillas.
Obvio es decir que no existe un análisis de factibilidad que justifique la viabilidad financiera del proyecto inmobiliario. Estoy 150% seguro que ningún empresario privado invertiría sus billetes en un parque industrial, sin un estudio de factibilidad y en un entorno de recesión inmobiliario, totalmente sobre ofertado. Entonces, ¿porqué nos van a cargar el muertito al resto de la comunidad?
Habría que señalar que justificar el parque por el lado de la generación de empleos sería totalmente equivocado. El viejo parque industrial de Torreón ha generado menos de 13 mil empleos en 20 años de existencia.
La nueva administración del PRI cuenta con muy poco tiempo y con muy poca paciencia social para fomentar la generación de los siete mil empleos anuales que demanda el crecimiento de la población económica activa de Torreón.
El costo de oportunidad político de no generar empleos sería altísimo para Lalo Olmos y su partido. Y si no, pregúntenle a José Ángel.


