Afiliarse al PAN

Reporte de inteligencia

Pablo César Carrillo

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  • 2009-11-20•Al Frente

La puerta está abierta.

Por primera vez en el PAN se permitirá el ingreso de todos aquellos que tengan inquietudes políticas. Y de seguro muchos pedirán su ingreso al partido, convertido en la mayor agencia de empleos en la región.

Era urgente abrir el partido. En León el hecho de que sólo había mil 64 militantes hizo que cometieran muchos excesos. Los votos tan escasos llegaron a cambiarse por cargos públicos y chambas para los familiares y en la última contienda interna en León pagaron hasta 10 mil pesos por un voto.

Eso ocurre cuando la facultad de decidir quiénes serán los candidatos se concentra en pocas personas, como en León.

En los años sesenta y setenta muy pocos querían ser panistas. Era un asunto de convicción y de trabajar por tener un mejor país, sin recibir nada a cambio. Nadie les pagaba y no tenían ingresos, y debían pintar bardas, botear en los cruceros y promover los valores del partido de a gratis.

Hoy es lo contrario. Los miembros del PAN adquirieron un gran valor cuando llegaron al poder y cuando ellos decidieron quién debía ser el candidato a la Alcaldía de León o la gubernatura de Guanajuato. El poder de los panistas ha llegado a tal punto que el candidato que esos mil 64 panistas elijan es prácticamente el Presidente de León.

El esquema debía cambiar porque dejó de ser democrático y limpio. Del año 2000 a la fecha, los panistas de León utilizan todas las trampas para comprar los votos.

La decisión de abrir el partido viene del CEN Nacional. Si fuera por los de León, nunca lo habrían abierto a la ciudadanía, porque no les convenía.

Así que hay que observar qué pasará en la afiliación, porque todos querrán sacar provecho de la circunstancia. Los jefes de los dos grupos dentro del PAN tratarán de meter al mayor número de panistas, buscando controlar el partido. Y el que meta a más nuevos panistas podrá influir en la elección del candidato a Gobernador, a Presidente de la República y Senador. Y hasta ahí. Eso porque la reforma tiene un candado: los nuevos panistas no podrán votar en la elección de candidatos a Presidente Municipal, a diputados locales y federales ni a dirigentes de partido.

pablo.carrillo@milenio.com