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Faith No More tocó con músculo

Mucha fe desgarrada y sudor desbordado fueron las principales características de un público que ovacionó con furia a la banda icono del metal de los noventa, el show superó expectativas.
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  • 2009-11-15•El Ángel Exterminador

 La banda se entregó al público.
La banda se entregó al público.

Cuando la estamina y la irreverencia se mezclan, el cóctel se transforma en bomba. Aunque la visita de Faith No More recibió una “tibia” respuesta en taquilla por parte del público tapatío —a lo mucho cuatro mil almas—, su directo fue volátil, con carga nuclear sonora por delante que hizo temblar sin miramientos al Auditorio Telmex. La banda telonera Clondementto, recibió una cálida bienvenida y demostró que es una de las mejores bandas tapatías en directo de rock fusionado con jazzcore. Mientras otros proyectos locales quieren ser “the next big thing”, ellos tienen sólidas bases para subir el siguiente escalón del éxito.

Poco después de las 21:30 horas, Mike Patton (que salió con su traje pachuco rojo, ahora sin el característico bastón de padrote que lo ha acompañado fielmente en esta gira 2009) y compañía salieron de forma sosegada al ofrecer el cover instrumental de John Barry llamado “Midnight cowboy”. Después, el ambiente reventó con “The real thing” donde quedó en claro el contorno por donde la energía fluiría durante la siguiente hora y media. No había pasado ni minuto y medio de la segunda canción cuando Patton —después de recibir una lluvia de vasos y cervezas del Respetable Público, asunto que no le molestó en lo absoluto; de hecho, pidió más— se lanzó a la masa del la zona de pie y, cosa increíble, siguió cantando como si nada mientras vivía un body surfing de pocos segundos. Incluso, él mismo subió al escenario por su propio pie, con el micrófono férreamente aprisionado por su dentadura.

Lo que siguió fue un acto surrealista sonoro y vocal, dominado por riffs de metal con ciertas bases de funk, punk y soul. Como era de esperarse, Patton no paró de lanzar múltiples frases en español dignas del arrabal (“pendejos”, “güey”, “órale, chíngatelos”, “oye, perritos y perritas”, “culo”, “¿quieren un poco más de huevos”, “después del concierto, una torta ahogada”). También se dio a la tarea de “reventar” los tímpanos de los presentes con sus devaneos vocales injertados en las mejores canciones de la banda. ¿Momentos álgidos? “Epic”, claro está, su gran éxito; la versión en español de su melodía crooner “Evidence”; el cover relajado al piano de “Easy” de The Commodores; así como un final potente con “The gente art of making enemies”, “King for a day”, “Ashes to ashes” y “Just a man”. Al cierre de esta edición, después de pedirle al público un aplauso para el crew y tras escucharse parte del célebre tema de Vangelis “Chariots of fire”, ligada de “Stripsearch”, Faith No More entregó su versión del clásico de los Bee Gees “I started a joke”.

Guadalajara/David Meléndez