Oaxaca
Diciembre mes de celebraciones en Oaxaca
2009-11-14•Tornavuelta
Contrario a lo que sucede con muchos otros destinos del país, el mes de diciembre en el estado de Oaxaca es una época llena de actividades y celebraciones que atraen a miles de turistas cada año. No obstante que muchas de ellas son de carácter religioso, la alegría del pueblo oaxaqueño se hace presente con bailes, fiestas y representaciones en las que hacen partícipes a todos sus invitados, incluyendo turistas.
Comienzan el ocho de diciembre con la celebración a la virgen de Juquila, y las demostraciones de fe se desatan hasta llegar al 12 de diciembre, día que festejan, como en todo el país, a la Virgen de Guadalupe. Y cierran con la más emblemática y esperada fiesta para los oaxaqueños, la celebración a la Virgen de la Soledad, la cual se realizará el día 18.
De ahí se saltan hasta el día 23, cuando toma vida la famosa Noche de Rábanos; una fiesta que tiene como escenario el Centro Histórico de la Ciudad y donde hortelanos y floricultores de todo el estado compiten para crear la más ingeniosa figura hecha solamente con estos colorados vegetales. Los Templos de Guadalupe, El Llano y el Templo de la Soledad albergarán la tradicional muestra de figuras humanas, animales y santos, fabricados con hortalizas.
Aunque no se sabe con certeza el origen de esa tradición, se piensa que tiene sus raíces en los certámenes coloniales de hortalizas que los frailes, en particular los dominicos, enseñaron a los indígenas zapotecas y mixtecos de la región. Sin embargo, existe otra versión en donde se cree que la costumbre de diseñar piezas artesanales con rábanos tiene su génesis en la vigilia de navidad, que se realiza cada 23 de diciembre.
Se cree que los hortelanos que integraban este mercado empezaron a crear figuras con los rábanos, adornándolos con hojitas de coliflor y florecitas hechas de cebollas tiernas, con el propósito de hacer más atractivos sus productos.
Fue hasta el 23 de diciembre de 1897 que se organizó la primera exposición formal de la Noche de Rábanos. En la actualidad esta práctica se conserva al ciento por ciento; sin embargo, en el certamen no sólo participan las figuras de rábanos, sino también las elaboradas con la flor inmortal (flor de la región que a través de un proceso de secamiento natural se deshidrata), y las realizadas con totomoxtle (hojas secas de la mazorca del maíz que se usan como forraje y para envoltura de los tamales).
Un dato importante de esta costumbre es que los hortelanos que participan en la “Fiesta de la Noche de Rábanos” empiezan a prepararse por lo menos con dos meses de anticipación, a través de la plantación de la semilla de rábanos de diferentes calidades, mismas que fructificaran con ejemplares que llegan a medir cincuenta centímetros alto y a pesar hasta tres kilogramos.
Después de la siembra y con sólo tres días de anticipación a la festividad se inicia el proceso de hechura y moldeado de cada una de las figuras. Otra peculiaridad de esta celebración es que, camiones llenos de rábanos gigantes son descargados para que, dos o tres horas más tarde los habitantes de la ciudad los recojan y los lleven a su casa, actividad que a su vez pone fin a esta ancestral y peculiar conmemoración.
Las Calendas
Ya llegado el 24 de diciembre, los oaxaqueños se congregan en el centro de la ciudad para efectuar la tradicional “Noche de Calendas”, o el anuncio de la llegada de la Navidad, en donde el niño Díos acompañado de una madrina recorre las calles de los principales barrios, seguido por toda una procesión que lo escolta hasta la casa de sus padrinos.
El recorrido se realiza con bandas de música, coheteros y bailarines, quienes esperan llegar a la casa de los padrinos para disfrutar de la comida que ahí se ofrece, hasta un poco antes de las doce de la noche, hora en que cada calenda toma dirección hacia su templo respectivo, para asistir a la tradicional misa de gallo que pone fin a la celebración.
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