Entrevista

Coronas al poeta*

  • 2009-11-14•Literatura

Foto: Mónica González

José Emilio Pacheco tenía dieciocho años de edad cuando a partir de un artículo suyo, publicado en la revista Estaciones, Octavio Paz, quien en ese entonces contaba con cuarenta y tres años, lo llamó para conversar. Era 1957 y Pacheco aún no publicaba ningún libro de poesía y pasarían seis años más antes de que diera a conocer Los elementos de la noche, pero ya llamaba la atención del autor de El laberinto de la soledad.

La reseña de Pacheco publicada en Estaciones no le era ajena a Octavio Paz porque se refería a un libro suyo: Las peras del olmo. El joven crítico había apostado fuerte, haciendo atrevidos juicios, y a cambio había recibido una invitación, donde el futuro Nobel de Literatura le haría algunas precisiones.

Un diálogo que se prolongaría por más de cuarenta años y que de alguna manera fue coronado con el otorgamiento del Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo 2003, al autor de Las batallas en el desierto.

Sorpresivo galardón [porque José Emilio, lo dice él mismo] nunca ha escrito con la esperanza de ningún premio, sólo con la constancia de una escritura que se ha diversificado por la poesía, el ensayo, la narrativa y la traducción: ese espacio siempre abierto a las posibilidades de la palabra.

“Nunca he pensado en mi trabajo como una carrera. Voy escribiendo y los libros van surgiendo. Nunca me propongo: ‘voy a hacer esto o quiero ganar este premio’. Eso jamás. Fue una sorpresa absoluta. No presenté candidatura alguna ni dije: apóyenme. Nunca he hecho eso.”

—¿Este premio, de cierta manera, es una corona al poeta?

—No pienso en esos términos. Es una corona y una cima por hoy. Mañana tengo que enfrentarme a la escritura como si fuera el primer día. No puedo decir: “ya gané el premio y ahora todo me va a salir bien”. El trabajo cotidiano es una lección de humildad.

—Pero es el mayor galardón que ha recibido…

—Bueno, sí. Lo que pasa es que he tenido otros dos premios fuera de México […] Uno es el Premio José Asunción Silva que me dieron por El silencio de la luna, un galardón al mejor libro de poemas en lengua española —publicados entre 1990 y 1995— distinción que finalmente no es para mí sino para los mexicanos. Ahora, como esta distinción no se había dado antes ni se dio después, cayó completamente en el olvido. El otro premio fue el José Donoso que se otorga en la feria de la Universidad de Talca, en Chile, y que es como el Juan Rulfo de la Feria de Guadalajara.

El Premio Alfonso Reyes

José Emilio Pacheco se ocupaba de preparar su viaje a Chile, donde [el 14 de julio] recibirá el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda [2004], cuando una llamada procedente de la Sociedad Internacional Alfonsina le comunicó una buena nueva: había sido designado ganador del Premio Internacional Alfonso Reyes. […]

“Estoy desconcertado. No me lo esperaba, pero lo agradezco profundamente. Aún no recibo el Premio Pablo Neruda y ya tengo que pensar en el Alfonso Reyes” dice el poeta, quien pide tiempo para asimilar esta noticia, y sobre todo, volver a leer a Reyes, porque dice no ser bueno para improvisar.

“Siempre digo que los premios son como sacarte la lotería pero sin haber comprado boleto”, refiere el narrador, quien […] se ha convertido en el escritor mexicano más galardonado.

No sólo recibirá el Neruda el próximo lunes, sino que en 2001 obtuvo el Premio José Donoso, el Octavio Paz en 2003 y el Ramón López Velarde este mismo año. “Estoy desconcertado y abrumado porque estos premios me ligan a nombres de autores que me quedan muy grandes.”

* Fragmentos de “José Emilio Pacheco: coronas al poeta”, conjunto de notas y entrevistas incluido en el libro En memoria del fuego (Conaculta, col. Periodismo cultural, 2009), de Jorge Luis Espinosa que, como homenaje al periodista, será presentado el próximo jueves 19 en la librería Rosario Castellanos del Centro Cultural Bella Época a las 19:00 hrs., por María Elena Matadamas, Jorge Cisneros, Víctor Manuel Torres, José Luis Martínez S. y Héctor de Mauleón, con Alegría Martínez como moderadora.

Jorge Luis Espinosa