El Macrobús a plebiscito

Gabriel Torres Espinoza

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  • 2009-11-12•Acentos

Ayer por fin definió postura Jorge Aristóteles. El presidente electo apuntó que el Macrobús se “debe llevar al debate público”. Enfatizó que para él “es fundamental lo que exija la ciudadanía”. La declaración resulta muy oportuna frente a un debate público que bien podría resolverse inaugurando el plebiscito: una de las figuras de democracia directa que jamás ha sido invocada en Jalisco a pesar de los múltiples temas que en su momento han causado polémica y que podrían haberse resuelto al considerar la opinión directa de la población a través de este novedoso instrumento.

El presidente del PRI en Guadalajara se prepara para presentar la solicitud al IEPCEJ, con lo que podría ser ésta la primera consulta plebiscitaria que marque un parteaguas en la toma de decisiones de Jalisco. De proceder la solicitud, el resultado es previsible si consideramos lo que connotados panistas han señalado del Macrobús y su rechazo popular.

Recordemos que el líder del PAN Jalisco, Eduardo Rosales, declaró el 25 de octubre que: “La principal razón de la derrota del 5 de julio pasado fue que ‘el sistema PAN’ se alejó del ciudadano”. En el marco de la XIV Reunión de Estructuras Municipales del PAN, aseguró que se elaboró un diagnóstico de lo sucedido el 5 de julio pasado, con base en encuestas, grupos de enfoque y entrevistas a profundidad con ciudadanos. Luego de dictar la conferencia “Conclusiones del análisis de los resultados electorales del 2009”, la conclusión, dijo el dirigente, es que hay “una foto de un partido político que no ha escuchado suficientemente al ciudadano y no se ha involucrado a defenderlo en muchas de las causas que considera importantes”. Admitió que temas como “el Macrobús o la mentada de madre del gobernador” aparecen negativamente en sus encuestas.

Así las cosas, resolver la polémica sobre el Macrobús mediante consulta directa a la población es, en realidad, la forma más inteligente y políticamente correcta de hacerlo. Si estas figuras fueron legisladas en Jalisco, a propuesta justamente del PAN durante el periodo de Alberto Cárdenas, fue para se usarán. Sería absurdo que a más de una década de estar contempladas en la ley, ahora las propias autoridades panistas se opusieran a que sea la misma sociedad la que en ejercicio de su soberanía decida un asunto que le atañe y que se realizaría con el dinero de sus impuestos.

Mucho se ha dicho para justificar el Macrobús desde un punto de vista técnico. Los argumentos que se esgrimen a favor son tan válidos como los de quienes se oponen a él. Que la última palabra en este asunto la pudiera dar por vez primera la población, mediante consulta directa, marcaría un precedente muy importante que lejos de causar perjuicio daría inicio a una nueva etapa donde las decisiones se considerarán a la luz de las opiniones de los gobernados. A partir de este ejercicio, la última palabra la podría tener el ciudadano en los temas de controversia. Entonces sí estaríamos ante un modelo de democracia que fuera más allá de la simple elección de sus gobernantes.

Profesor Investigador en la Universidad de Guadalajara

gabtorre@hotmail.com