Llama el dirigente electricista a huelga nacional y a restablecer el orden constitucional
Pide Esparza nuevo pacto social
2009-11-12•Política
El “exitoso” paro cívico en apoyo al Sindicato Mexicano de Electricistas estableció las condiciones para la huelga nacional, cuyo objetivo será exigir el restablecimiento del orden constitucional, la salida de la Policía Federal de las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro y que se revierta el decreto de extinción de la paraestatal, aseveró Martín Esparza, secretario general del gremio.
Durante el mitin organizado en el Zócalo capitalino como parte de las movilizaciones realizadas en el Distrito Federal, el líder de los electricistas solicitó establecer una mesa de diálogo con la Cámara de Senadores y Diputados para encontrar la solución a los problemas financieros, administrativos y operativos de LFC, para mejorar el servicio.
El sindicalista aseguró que a 100 años de la Revolución Mexicana, los trabajadores tendrán que enfrentar nuevamente el “yugo” de las trasnacionales, por lo que es necesario que se preparen nuevas acciones en los próximos días, “pues ha regresado el tiempo de recuperar el poder desde el pueblo”.
En ello coincidió el dirigente del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, Agustín Rodríguez, al afirmar que las protestas fueron el paso para construir la huelga nacional.
Para Esparza Flores, la lucha de los electricistas se mantiene gracias a la unidad del gremio, y a pesar de que el gobierno federal ha buscado aniquilar el movimiento mediante el ofrecimiento de liquidaciones superiores a las establecidas en la Ley.
En este sentido, rechazó que el número de trabajadores que ha cobrado su indemnización supere 50 por ciento de los agremiados, y dijo que sólo se han liquidado las personas ajenas al SME y los esquiroles.
Ante los gritos de apoyo, el líder de los electricistas advirtió que existe riesgo de “colapso” de energía en la zona central y no por “sabotaje” sino por “falta de pericia” por parte del personal de la Compañía Federal de Electricidad. “Esta es la zona del SME y la CFE tiene que irse”, dijo.
Ante miles de agremiados, Esparza emplazó al juicio político contra el secretario del Trabajo, Javier Lozano, a quién le propuso que cobrara su liquidación y se dejara el cargo en el gobierno federal.
Pidió a los simpatizantes levantar la mano si estaban de acuerdo en ir “por la cabeza de Lozano para que se largue”, porque la clase trabajadora tiene “rabia y coraje contra el gobierno federal”.
Lo responsabilizó de los problemas que aquejan a los trabajadores del país. Incluso, dijo, “tiene la culpa” de la huelga del Sindicato Independiente de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, de la “persecución” de Napoleón Gómez Urrutia, líder de los mineros.
“Es culpable” de lo ocurrido en la mina Pasta de Conchos, de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, de la falta de empleo y de impedir que les sea otorgado el amparo definitivo.
Luego de marchar del Ángel de la Independencia y hasta el Zócalo capitalino, Martín Esparza negó que los electricistas sean “el problema” que generó la crisis financiera en la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, sino más bien son “la solución”.
Por eso, dijo, no podían acudir al diálogo con el gobierno federal con la condicionante de primero aceptar la liquidación.






