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Argentina. Cristina K rechazó invitación para participar en el encuentro

Asamblea de la SIP, al rojo vivo por bloqueos

México figura entre los países donde el crimen amenaza el ejercicio informativo.
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  • 2009-11-10•Fronteras

El vicepresidente Julio Cobos (i) con el líder de la SIP, Enrique Santos
El vicepresidente Julio Cobos (i) con el líder de la SIP, Enrique Santos Foto: Leo la Valle/EFE

La 65 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que arrancó el viernes en esta capital y concluye hoy, promete cerrar al rojo vivo.

No sólo por la flamante ley de Medios Audiovisuales, auspiciada por la administración de Cristina de Kirchner, sino también porque en la última semana el dirigente camionero Hugo Moyano, el sindicalista de mayor poder en Argentina, crecido bajo el ala del matrimonio presidencial, movió sus tropas para bloquear durante horas las plantas de producción de los diarios de mayor

tirada, Clarín y La Nación, conocidos por su oposición al gobierno peronista.

Los hechos se produjeron el miércoles, jueves y viernes pasados, con más de 300 conductores de camiones materialistas frente a los portones de la distribuidora de periódicos, en el contexto de una disputa con la Sociedad de Distribuidores de Diarios y Revistas por la filiación sindical de los repartidores de diarios.

Analistas creen que el bloqueo de Moyano ante las puertas de Clarín, el principal consorcio multimedias de Sudamérica, no podría haber ocurrido sin el guiño oficial.

Ayer, los presidentes de la SIP, de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y de la Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires (AEDBA), expresaron su repudio a las acciones del Sindicato de Camioneros, que bloquearon la circulación de periódicos, y llamaron al gobierno a intervenir en el caso.

En la inauguración de la Asamblea de la SIP —que agrupa a los principales empresarios de la comunicación en América— su presidente Enrique Santos denunció que gobiernos americanos y el crimen organizado representaron en el último año una amenaza para el ejercicio de la libertad de expresión.

“Vemos una sistemática y agresiva descalificación que hacen jefes de Estado a los medios que no les son adeptos”, dijo Santos, en una intervención aplaudida por unos 300 asistentes al foro de todo el continente, en un hotel de una cadena estadunidense de la exclusiva zona de Puerto Madero, frente al Río de la Plata.

El titular de la SIP ubicó a Argentina, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, México y Honduras como los países donde más amenazas hay al ejercicio informativo, en unos casos a través de leyes, censuras y otras restricciones, y en otros por asesinatos de periodistas a manos de organizaciones criminales.

Con la asistencia del vicepresidente argentino, Julio Cobos, y de los ex presidentes Julio María Sanguinetti (Uruguay), Carlos Mesa (Bolivia) y César Gaviria (Colombia), Santos lamentó que la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, haya rechazado la invitación a participar de la asamblea, para “plantear sus inquietudes”.

Menor atención recibieron de Santos los despidos masivos de periodistas en el continente, incluso en Estados Unidos, por la crisis financiera de 2008, así como los retos que impone la revolución tecnológica a la prensa mundial.

A propósito, en su página web el pro oficialista Movimiento Estudiantil Evita (www.movunivevita.blogspot.com) condenó la cumbre de la SIP, un “conglomerado de medios monopólicos que agrupa a las empresas periodísticas” de América, la cual “dice defender la libertad de prensa cuando defiende la libertad de empresa, y que desde su creación allá por 1950 huele a CIA”, en alusión a la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.

Claves

“Sin moralidad”

El secretario de Comunicación de la Presidencia de Ecuador, Fernando Alvarado, rechazó las acusaciones de la SIP sobre “la alta peligrosidad” que existe en el país andino y dijo que el organismo no “tiene calidad moral” para hacer estas declaraciones.

“Nunca han tenido la sensibilidad de reconocer que los medios a los que representan están cometiendo serios delitos contra la palabra, la democracia y la verdad”, agregó Alvarado.

“Nosotros agradeceríamos que no nos visiten más”, dijo, tras asegurar que desde el gobierno de Ecuador se impulsa “una visión de respeto irrestricto de la libertad de expresión”.

Buenos Aires/Claudia Selser