Blanca Jiménez Centeno, capitán primera enfermera
“En este sexenio se nos han abierto las puertas de todas las escuelas militares”
2009-11-09•Todas
La carrera militar constituye una auténtica opción “de puertas abiertas” para jóvenes como la capitán primera enfermera Blanca Jiménez Centeno, quienes hallan en este ámbito un desarrollo profesional que se inicia con el conocimiento básico de su área, para ascender a esferas superiores, en las cuales llegan a manejar conceptos de tanta responsabilidad como el de Seguridad Interior.
La oficial, que cursa el tercer año de la Escuela Superior de Guerra, en el Curso de Mando de Oficial de Estado Mayor, inició su preparación profesional en 1994, por medio de un concurso realizado en Veracruz para ingresar en la Escuela Militar de Enfermeras. Entre sus opciones estaban la Escuela Médico Militar, la Escuela Militar de Odontología y la Escuela Militar de Enfermeras.
A los 15 años, recién egresada de secundaria en Veracruz y con deseos de superarse, vio la oportunidad de contar con una trayectoria ligada al Ejército mexicano durante una visita de promoción que llevó a cabo personal militar a su plantel. Se le planteó cómo concursar, los beneficios que se otorgan a los profesionales de las armas. Para ella se trató de “una gran oportunidad”.
La capitán Jiménez Centeno, única con carrera marcial en su genealogía, describe a su familia como un núcleo común: “Mi madre, que se dedica al hogar, se llama María Esther Centeno Teca y mi padre, quien falleció, se llamaba Anastasio Jiménez Santiago. Cuando decidí ingresar al Ejército ya no tenía papá. Tengo una hermana y un hermano. Hasta el momento soy soltera, sin hijos. Como soldado no se busca un interés personal, nuestro compromiso es con el país”.
Reitera: “Soy la única militar en mi familia, estoy muy orgullosa de pertenecer a las fuerzas armadas y sobre todo de estar ahora aquí, en la Escuela Superior de Guerra, además de tener la oportunidad de prepararme en todos los sentidos. Sin demeritar a ninguna otra, la Escuela Superior de Guerra es la máxima representante de todo el sistema educativo militar. Me llena de orgullo estar aquí, donde se gradúa uno como oficial de Estado Mayor, que son los ayudantes de los mandos”.
EL PROCESO EDUCATIVO MILITAR
La capitán Blanca Jiménez explica su experiencia respecto a la forma en que se desarrolla la carrera: “Antes de entrar a la Escuela Militar de Enfermeras todos los alumnos que entramos al sistema educativo militarizado tenemos una breve preparación en el Heroico Colegio Militar, donde nos dan las bases en cuanto adiestramiento.
“Es muy satisfactorio empezar a marchar, portar el uniforme, entender la dinámica de esta institución, la doctrina por la cual se rige y sobre todo a qué servimos. Ahí empezamos a entender el porqué de ser soldados. Después de tres meses nos vamos a la Escuela Militar de Enfermeras y ahí ya se nos forma tanto militarmente como profesionalmente en nuestra área de especialidad”. En enfermería “ya se tiene un trato directo con el paciente y se sabe que aparte de la vocación de entrega como soldado sirve uno como auxilio. Aquí lo principal, antes de ser mujer u hombre, es el hecho de ser soldado, y es lo que más me ha gustado”.
Al egresar de la Escuela Militar de Enfermeras, en 1998, la capitán Jiménez Centeno fue enviada a los Altos de Chiapas, y de allí al Hospital Militar de Veracruz, donde permaneció tres años, lapso en que estudió la licenciatura en Enfermería y ascendió a teniente. En su anhelo de continuar su desarrollo profesional concursó para la especialidad de Terapia Física de Rehabilitación en la Escuela de Graduados de Sanidad, en la Ciudad de México.
Después de dos años ascendió a capitán y se transformó en instructora de cadetes de la Escuela Militar de Enfermeras, cargo con el cual se le presentó la oportunidad de concursar para matricularse a la Escuela Superior de Guerra, que es donde cursa el tercer y último año de esta etapa de su trayectoria. “Ésta es una escuela –describe– de altos estudios militares. Aquí se estudia la guerra, toda la doctrina militar. Al principio me resultó un poco difícil, porque nosotros, por el hecho de ser de servicio, manejamos la doctrina militar pero no a fondo. Operamos más los aspectos técnicos, y cuando ingresamos a la escuela es un poco difícil el lenguaje. Sin embargo, en el primer año se nos dan las bases para desarrollar planes con nuestros compañeros.
“Las materias que más me han gustado son Estrategia y Seguridad Interior. En total somos cinco mujeres en toda la escuela, dos en primer año, una en segundo y dos en tercero. La relación con los compañeros ha sido armoniosa. Ya somos gente adulta, con jerarquía, autosuficientes, y si en algún lugar hay equidad es aquí. Todos tenemos el grado de capitán, y ganamos igual hombres y mujeres. No hay diferencia en ese aspecto, y ante todo se obedecen las leyes, hay una gran disciplina”.
RESPONSABILIDAD
“Para mí ser capitán del Ejército mexicano –enfatiza la oficial– significa una gran responsabilidad. Conforme vamos ascendiendo debemos tener mayor experiencia, mayor responsabilidad hacia la institución y hacia nosotros mismos. Ya no puede ser usted un número. Tiene que afrontar, en un momento dado, un cargo que conlleva una responsabilidad con sus subalternos.
La capitán Jiménez Centeno considera que sus aspiraciones se han ido cumpliendo, y confía: “Una de mis metas es algún día llegar a ser directora de la Escuela Militar de Enfermeras, que es lo que me corresponde conforme a mi especialidad. Sin embargo, eso no me limita a tener otros cargos, como si me llego a graduar como oficial de Estado Mayor.
“A las mujeres en el instituto armado, en este sexenio en particular, se nos han abierto las puertas a todas las escuelas militares. El sueño de muchas mujeres en el Ejército se ha visto realizado, porque el hecho de que haya oportunidad de seguir creciendo profesionalmente es una decisión muy justa, ya que los grados, las jerarquías, se nos otorgan por nuestra capacidad y compromiso, no por el hecho de ser hombres o mujeres. Si el anhelo de una es llegar, tenemos el camino abierto para hacerlo”.






