Benito Medina Herrera, general de Brigada Diplomado de Estado Mayor
Llega la perspectiva de género al Ejército mexicano
2009-11-09•Todas
Aun año y medio de la puesta en marcha del Programa de Sensibilización y Capacitación en Equidad de Género y Perspectiva de Paz, el cual se implementó en el Ejército mexicano a través de un convenio con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), los resultados son positivos, señala Benito Medina Herrera, general de Brigada Diplomado de Estado Mayor.
También subjefe de Doctrina Militar del Estado Mayor de la Defensa Nacional, reconoce que la implementación se topó con resistencias, propias de la novedad que implica la inclusión de conceptos, actitudes y un cambio de visión del quehacer diario, donde las mujeres actúan al igual que los hombres en un espacio antes completamente masculinizado.
El programa, apunta, es un avance para las fuerzas armadas que, dada su aplicación, podría incluso tomarse como modelo para otras instituciones, y al cumplirse el gran objetivo perseguido por la perspectiva de género, que es la consolidación de la familia, se logrará el apuntalamiento social y el robustecimiento de la nación.
PRESENCIA HISTÓRICA Y NUEVA VISIÓN
La participación de la mujer en el Ejército es histórica y procede de la época revolucionaria, cuando ella acompañaba al militar en todas sus vicisitudes. A través del tiempo esta presencia se ha consolidado en las fuerzas armadas, básicamente en la Escuela Militar de Enfermeras y en otras áreas.
Así lo expresa Medina Herrera, quien cuenta con maestría en Administración Militar para la Seguridad y Defensa Nacionales, licenciatura en Administración Militar en la Escuela Superior de Guerra y ha desarrollado estudios en la Escuela Militar de Aplicación de las Armas y Servicios.
Para 2008, “cuando llega el programa a nosotros no es algo que fuera nuevo, pero sí el procedimiento, y los apoyos presupuestales bajo los cuales venía resultaron de suma importancia”, anota, y reconoce que la supervisión del Inmujeres es importante y “la implementación del programa en el Ejército se está tomando para un programa tipo para que otras instituciones lo
puedan aplicar”.
“Para los militares, las acciones que realizamos las tenemos que hacer rápidamente y bien. Ahora estamos consolidando ya el segundo año con el programa y vemos resultados muy positivos. Precisamente por esos resultados y la forma en la que lo hemos desarrollado tengo entendido que se va a tomar como proyecto no solamente en México sino en otros países”.
¿Qué cambios ha propiciado el programa en el Ejército?
No es que haya cambiado sino que de acuerdo con los procedimientos y la situación que se vive y sobre todo el asesoramiento del Inmujeres, ha permitido reestructurar ciertas áreas del instituto armado.
Reestructuración que se traduce en la formación académica mediante maestrías, doctorados que los oficiales reciben tanto en México como en el extranjero, explica Medina Herrera, con el fin de que se “comprenda técnicamente lo que es equidad de género y perspectiva de paz”.
“En este momento estamos desarrollando actividades académicas en todos los planteles militares con el apoyo de instituciones educativas de alto nivel en México, como la UNAM, Tecnológico de Monterrey, Universidad Anáhuac, que están cooperando con nosotros para que en las materias y currículas de nuestros planteles podamos insertar ciertos temas de equidad de género”.
EQUIDAD DE GÉNERO, UNA NECESIDAD
La inserción de la equidad de género en la formación del Ejército es un tema que no está reñido con la defensa nacional como principio básico, sino que al incluirse en el adiestramiento de los soldados en todas las unidades de la República se traduce como una necesidad para el bien común.
Expone Medina Herrera, quien se desempeñó como Agregado Militar y Aéreo Adjunto en la Embajada de México en los Estados Unidos: “No queremos ordenarles, equidad de género no es una imposición, sino convencerlos de que es una necesidad, pues fortalecemos la parte más importante de una sociedad, que es la familia”.
¿Han encontrado resistencias?
Lógicamente siempre hay temor a la novedad, incertidumbre, pero durante este año y medio que tenemos con el programa hemos logrado que la gente se vaya acostumbrando, se ha dado cuenta de que en lugar de ser una imposición es algo positivo.
Abunda quien fuera jefe del Estado Mayor de la 12™ Zona Militar en San Luis Potosí, y jefe del Estado Mayor del Centro Nacional de Adiestramiento, en el estado de Chihuahua, que las resistencias sobre qué haría una mujer en el frente de batalla o “disparando junto a nosotros”, se reflejaba en ordenamientos culturales que colocan a la mujer como la que “debe estar al cuidado de nosotros”. Afortunadamente “esas resistencias se han ido venciendo, porque la propia mujer nos ha demostrado que lo puede hacer y muchas veces, por no decir casi siempre, mejor que el hombre”, abunda el general Benito Medina Herrera, quien fuera subjefe del Estado Mayor de la 26a. Zona Militar, en el estado de Veracruz, y jefe de la S-3 (Operaciones) del Estado Mayor de la Defensa Nacional, en el Distrito Federal.
“Es indiscutible que la sociedad conoce que la actividad de las fuerzas armadas es una recia, fuerte, contundente, sacrificada, por ello no queríamos que las mujeres se insertaran en esa primera línea de batalla, por la fortaleza y sacrificio que se requiere, pero la mujer para nosotros es alguien muy importante”.
La dinámica nacional revela que “la mujer puede y puede bastante bien”, y narra:
“Cuando hablo con mi personal de tropa y les pregunto cómo están en su casa, cómo ven que lleguen a su casa y puedan platicar con sus hijos, puedan estar con su esposa y platicar de estos temas; un tema fundamental, no solamente dentro del ámbito de fuerzas armadas, es el hecho de que tenemos una cultura paternalista donde el hombre era el centro de esa sociedad, y creo que los tiempos han cambiado”.
Hoy día, con la incorporación de las mujeres en las fuerzas armadas, dice, vimos “que estábamos desaprovechando un potencial increíble. Nuestros soldados lo están entendiendo, y cuando platico con ellos empiezan a decir: ‘qué importante es que podamos convivir con las mujeres en áreas que nunca pensamos’, y se está dando en una forma muy equilibrada”.
¿Por qué los cambios aún no se han traducido en los nombramientos de las mujeres, que siguen masculinizados?
La costumbre nos hace que actuemos de cierta manera. La costumbre crea las normas y las normas crean las leyes. Hay cambios, pero no hemos logrado todavía el cambio total que quisiéramos. Estamos luchando por ello, peleando, pero no lo hemos logrado.
Se trata, reconoce el general Benito Medina, de una transformación cultural, que para el Ejército inicia dentro del aspecto educativo, con los reglamentos y manuales donde se está incluyendo la visión de género. Si antes no se había hecho, puntualiza, “es porque no había la necesidad”.
Y añade: “Ahora sí tenemos que reglamentar para que la gente, como doctrina, sepa cómo dirigirse a un general o una generala, para que quede asentado en documentos y no haya diferencia si alguien dice de una manera y otra persona dice de forma diferente”.
La revisión y establecimiento de las nuevas formas ya se han implementado en los manuales del Colegio Militar, la Escuela Superior de Guerra, además “este año ya son diez planteles los que se van a ver no sólo los términos de equidad de género sino también para incluir este tipo de términos para que todo mundo tenga la certeza de cómo dirigirse a sus superiores”.
CIMIENTOS FIRMES
A lo largo del siglo XIX México vivió una lucha permanente: centralistas contra federalistas, conservadores contra liberales; se perdió más de la mitad del territorio. Confrontaciones y pérdidas que aplazaron la consolidación de la nación, que hoy puede alcanzarse mediante la equidad entre los géneros, admite Medina Herrera.
Quien se desempeñara como director del Colegio de Defensa Nacional en el Distrito Federal, y subdirector de la Escuela Militar de Clases de las Armas en el estado de Puebla, admite:
“Conforme a la dinámica de nuestro país estamos enfrentando nuevos obstáculos que debemos vencer, y uno de ellos es consolidarnos como equipo. Como mexicanos, mexicanas, no logramos consolidarnos como nación, pero creo que la equidad de género nos va a llevar a eso”.
El general Medina Herrera sustenta dicha aspiración en la dirección que lleva la equidad de género, la cual, apunta, “está direccionada a consolidar el núcleo más importante de una sociedad, que es la familia”.
“Necesitamos consolidar esta sociedad como equipo, y la equidad de género es un paso importantísimo para lograrlo, porque estamos empezando desde la base, porque un edificio fuerte y poderoso se empieza siempre de sus cimientos, de sus bases”.
Subraya que un importante avance para el Ejército mexicano es “haber hecho un convenio con el Inmujeres, que nos permita orientar profesionalmente y con asesoramiento técnico para poder lograr el objetivo que queremos: fortalecer a las fuerzas armadas con la participación fundamental de las mujeres”.
Otra de las actividades que se promueven son las Jornadas Cívico Militares “que desarrollamos en todas las regiones militares, en las cuales negociamos, platicamos, discutimos los mandos de esas regiones militares con las organizaciones de la sociedad civil que están trabajando ahí con ellos”.
Fue un esfuerzo complicado al principio, que implicó el trabajo durante un año y medio con dichas organizaciones, y que ha significado para las fuerzas armadas un gran aliciente y un acercamiento con “la verdadera sociedad, la sociedad crítica, que son las organizaciones de la sociedad civil, que empiecen a decirnos: estamos entendiéndolos y estamos trabajando, y creemos que vamos poder caminar”.






