Marta Lamas, directora de la revista Debate Feminista

“La despenalización del aborto es mi causa de vida”

Debate Feminista cumple 20 años de vida, su directora –antropóloga por la UNAM y etnóloga por la ENAH– hace un repaso de los logros y dificultades de este órgano de difusión.
  • 2009-11-09•Todas

Foto: Nelly Salas

En los próximos años me quiero dedicar a hacer libros y a cantar”, exclama Marta Lamas, una de las teóricas y activistas más importantes del movimiento feminista en México.

Debate Feminista cumple 20 años de vida, su directora –antropóloga por la UNAM y etnóloga por la ENAH– hace un repaso de los logros y dificultades de este órgano de difusión interesado en formar teóricamente a las activistas por los derechos de las mujeres.

Marta hace también un recuento de sus vivencias como feminista e integrante de organizaciones civiles por la equidad de género. Con el paso de los años se ha dado cuenta, dice, de que “el feminismo no sanforiza a nadie para ser una buena persona”.

PROYECTO DE VIDA

Lamas es profesora del Departamento de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), en donde imparte la clase de Género y Política. Es autora de diversos libros, entre ellos Cuerpo: diferencia sexual y género, Política y reproducción. Aborto: la frontera del derecho a decidir, y el más reciente: Miradas feministas sobre las
mexicanas del siglo XX
.

En entrevista con TODAS, comenta que ya trabaja en dos nuevos libros: uno sobre comercio sexual y otro con testimonios de su lucha por la despenalización del aborto. Además está por concluir su tesis de doctorado en Antropología con una investigación sobre la transexualidad. “Quiero leer, quiero escribir, y Debate Feminista es mi proyecto de vida, y mi causa de vida es la despenalización del aborto”, subraya Marta para dejar en claro los dos ejes que en este momento de su vida son lo más importante de su quehacer intelectual y activista.

Sobre Debate Feminista (revista surgida en 1990), la antropóloga afirma que es la más divertida y gratificante de todas sus actividades.

“Carlos Monsiváis nos decía el otro día que nuestro gran logro ha sido que hemos construido autoras: mujeres que quieren publicar en Debate Feminista. A lo mejor no tenemos muchas lectoras, pero sí tenemos muchas autoras. Me parece que es un triunfo relativo, aunque también nos interesaría mucho tener un impacto en el grupo de mujeres para quienes estuvo dirigida originalmente la revista, que no eran las académicas ni las intelectuales, sino las activistas feministas que tenían a su cargo grupos de mujeres trabajadoras,
de jóvenes”.

Y es que, efectivamente, explica Marta, la publicación tuvo como objetivo inicial divulgar a las feministas de a pie las traducciones de ensayos de las teóricas más destacadas, así como la discusión intelectual de temas como violencia, sexualidad, discriminación y derechos laborales y políticos de las mujeres, entre otros.

Sin embargo, Lamas reconoce que en estos 20 años de existencia Debate Feminista ha tenido dificultades para captar a ese público femenino: “No es un grupo que lea mucho; es un problema que tenemos en México, el tema de la lectura”.

Además, otra limitante para la revista, señala, es que al ser un medio independiente de difusión, sin el respaldo de alguna universidad o institución, carece de recursos para promoverse entre un público más amplio.

LLEGAR A LAS JÓVENES

Uno de los aciertos de Debate Feminista, explica Marta Lamas, es haber logrado una revista de calidad y buena manufactura, con un contenido político serio que reivindica al feminismo, toda vez que, apunta, es un concepto “poco prestigiado”.

“Creo que es una reconquista usar el término ‘feminista’. Creo que desgraciadamente es un término que está poco prestigiado, y cuando la gente ve una revista buena, sólida, con buena factura, con una propuesta política que se llama Debate Feminista, como que reconquistamos de nuevo un poquito el prestigio del feminismo”, abunda.

No obstante, la integrante del consejo directivo del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) lamenta que las feministas jóvenes desconozcan la existencia de la revista.

“El otro día una amiga feminista, Susana Vidales, fue a una de las reuniones de las mujeres que están queriendo organizar el Encuentro Nacional Feminista y aplicó una encuesta –damos los resultados en este número 40 de Debate–. Fueron 70 u 80 entrevistas las que aplicó; más de la mitad no conocía la existencia de Debate Feminista”.

Prosigue: “Hemos perdido a una población de feministas; no sabemos si por el tipo de materiales que publicamos, porque es una revista que se vende en librerías que a veces no la exhiben como quisiéramos: la ponen una semana en la mesa de novedades y luego la esconden quién sabe dónde. Creo que ahí hay una desconquista; no hemos conquistado al público feminista, y aunque cada vez hay más en este país y en esta ciudad, sin embargo desconocen la existencia de Debate Feminista”.

“SIGO IGUAL DE NECIA”

En el aspecto personal, Marta dice que le es más fácil decir en qué no ha cambiado tras estos últimos 20 años de bregar en el movimiento por los derechos de las mujeres: “Sigo siendo necia, sigo siendo muy terca en cuanto a la importancia del trabajo intelectual. Creo que un movimiento político necesita alimentarse teóricamente, necesita reflexionar”.

Lamas recuerda que antes sentía la responsabilidad de comprometerse con todas las causas del feminismo, pero en los últimos años ha decidido enfocarse sólo a algunas. “Hay una causa que si bien la comparto en el sentido de que me preocupa y estoy enterada, pero no voy a marchas ni manifestaciones y trato de no dar conferencias, es el tema de la violencia. (También) opté por defender el tema de la despenalización del aborto; para mí ése es el tema de la libertad de las mujeres y de la autonomía, y creo que además los embarazos no deseados afectan básicamente y exclusivamente a las mujeres, a los hombres no los afecta”.

La articulista de la revista Proceso indica que por eso decidió concentrar su quehacer en dos vertientes: la más intelectual, en Debate Feminista, y la más activista en GIRE, agrupación que lucha por la despenalización del aborto en todo el país.

NO SÓLO FEMINISTA

Marta aclara que ella no sólo es feminista, ya que considera que el adjetivo es una etiqueta que “encajona” y no define en su totalidad las causas con las que está comprometida. “La palabra ‘feminista’ no da cuenta de una lucha mucho más amplia en contra de la desigualdad y a favor de la diversidad. Yo no soy sólo feminista, la idea de feminista es que te interesan sólo las mujeres”.

La también fundadora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir subraya que en lo personal le interesa lo que pasa con los indígenas, los árabes, los judíos, los homosexuales, los transexuales. “Si yo me tuviera que definir ahorita, me definiría como una persona que lucha contra la discriminación y la desigualdad. No hay una palabra que englobe eso: antidiscriminación y antidesigualdad o a favor de la equidad. Creo que (también) hay que estar a favor de los hombres para ciertos temas, o a favor de los ancianos o de los niños”.

Lamas explica que “feminismo” fue un término que tuvo su sentido, así como “sufragista” lo tuvo hasta que se consiguió el voto: “Creo que ‘feminismo’ tuvo sentido hasta que se entendió que la diferencia sexual no se debe traducir en desigualdad, hasta que se habló de equidad de género. Tendremos que buscar una palabra que dé cuenta de una mirada política mucho más amplia en donde vemos que están vinculadas todas las discriminaciones y las opresiones”.

Foto: Nelly Salas

LIBRE SEXUALIDAD

Desde 1972 Marta se dedica a la defensa de la libertad sexual. “Para mí la libertad es un valor muy importante, y además yo vengo de una familia bastante anticlerical, atea, y no tengo bronca de pelearme con la Iglesia o con los curas, no tengo miedo de que me excomulguen. Al principio del movimiento me daba cuenta de que algunas de las compañeras decían ‘yo no puedo hablar del aborto porque si mi mamá escucha…’; en cambio mi mamá (estaba) feliz y me apoyaba y venía a las marchas conmigo”.

Relata que su vida cambió cuando tuvo a su hijo a los 22 años de edad. Afirma que adquirió mayor conciencia de lo que significa la libertad de elección respecto a la maternidad.

“Me di cuenta de que es algo que tienes que desear mucho; fue un hijo muy deseado y muy elegido. Dejé de tomar anticonceptivos para embarazarme, no fue una casualidad, y sin embargo fue ponerle un límite a muchas cosas que yo quería hacer en la vida; entonces por ahí el tema de la libertad”.

Lamas cuenta que en 1975 le impactó el caso de una joven en Francia que fue violada y que desató todo un debate sobre la despenalización del aborto. Fue así que comenzó a plantear una estrategia para conseguir ese objetivo en México.

GIRE

“En 1991 5narra5, cuando (el entonces presidente) Carlos Salinas de Gortari reforma el artículo 130 de la Constitución (sobre la personalidad jurídica de las Iglesias) yo digo ‘ahora sí se va a lanzar la Iglesia abiertamente en contra (de la despenalización del aborto)’”.

A partir de ese momento, la también integrante de la Sociedad Mexicana Pro-Derechos de la Mujer (Semillas) consideró necesario “profesionalizar” el activismo por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, ya que, explica, la respuesta del movimiento feminista era muy lenta frente a los acontecimientos del momento.

Fue así que en ese mismo año Marta Lamas funda GIRE e invita a la ex candidata a la Presidencia, Patricia Mercado, a trabajar con ella. “Entre las dos arrancamos esta ONG, que de alguna manera se planteó como un poco fuera del movimiento feminista. Pensamos: ‘claro que somos feministas, claro que nuestra causa importa, pero primero vamos a trabajar de manera jerárquica’, o sea, yo soy la directora y yo mando, ésas son las reglas del juego, y luego vamos a conseguir dinero. Vamos a hacer una estructura distinta de lo que eran esas grandes reuniones del movimiento feminista en donde todo mundo votaba a mano alzada”.

RETROCESO

Ahora, en este 2009, Marta Lamas observa que el movimiento feminista y las mujeres que defienden su libre sexualidad se han reactivado ante las contrarreformas legales en 16 estados de la República, con las que se penaliza el derecho a la interrupción del embarazo.

“Cuando ocurren cosas inesperadas de pronto a la gente le cae el veinte y se moviliza. Eso es lo que ha pasado con las reformas que pretenden blindar a los estados para que no haya una despenalización del aborto. Lo que han hecho es despertar a grupos de la sociedad que están protestando, a mujeres que se están amparando (contra esas reformas)”.

La activista y teórica es optimista al considerar que en los próximos 15 o 20 años el aborto va estar despenalizado en todo México: “Es la tendencia a la modernidad; porque son las nuevas generaciones, por la cuestión demográfica, porque ya los jóvenes, incluso los de familias conservadoras, y los panistas, se están dando cuenta de que no sirve criminalizarlo”.

No obstante, Marta advierte que en lo inmediato se necesitan la protestas ciudadanas y “que la gente no deje pasar” las contrarreformas.

UNA “MOSCA MUERTA”

Marta Lamas también habla de sus placeres y de las decepciones que ha sufrido al participar en el movimiento feminista. “Una cosa que me desilusionó mucho, después de varios años de feminismo, fue darme cuenta de que el feminismo no sanforiza a nadie para ser buena persona; hay feministas transas, hay feministas mala onda, traidoras, corruptas. Ha habido dos o tres sacones de onda con algunas compañeras feministas que han aprovechado un planteamiento político de intervención feminista para sus propios fines personales y que han desvirtuado un proyecto”.

La antropóloga considera que fue “muy ingenua” al pensar que si una persona se asume como feminista va a ser congruente con los planteamientos del feminismo: “Hay muchas que se asumen como feministas, pero en la práctica son como cualquier político corrupto que criticamos; creo que ésa ha sido una de las cosas que más me han entre sorprendido y decepcionado”.

Sobre su gusto por “la cantada”, la directora de Debate Feminista recuerda sus pasos por el grupo Las Leonas y celebra su actual participación en Las Moscas Muertas, agrupación en la que da rienda suelta a su pasión por la música.

Respecto a sus proyectos, Marta comenta que prepara junto con el Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM un doctorado de Género en el que impartirá clases. Asimismo, tiene contemplado lanzar un sello editorial para publicar ensayos y festeja que el primer libro será del cronista Carlos Monsiváis.

“Tengo muchos retos. Mi reto principal es tratar de vivir de acuerdo con lo que pienso. Sacar adelante el proyecto no solamente de Debate Feminista como revista, sino un equipo de cinco, seis personas, ahí trabajando contratadas. En época de crisis va a ser todo un reto, porque han cerrado la publicidad a las revistas; ver campañas de suscriptores, salir a los estados, en fin, no puedo en este momento pensar en desmantelar la oficina”, explica.

Animada y plena, Lamas insiste en la importancia de la educación ciudadana sobre temas de género para transformar a la sociedad. En ese sentido reconoce, finalmente, la importancia y el vigor del feminismo como instrumento de cambio social: “El feminismo ha logrado transmitirle a las mujeres una conciencia de que tenemos derechos, derechos para muchas cosas; creo que ésa es una de las conquistas
fundamentales”.

Cristina Renaud y Rafael Maya