Cuando el pasado nos alcance

Hoy celebramos sólo los 20 años de la fundación de Debate, pero en nuestra causa no hay, a diferencia de entonces, mucho que celebrar.
  • 2009-11-09•Todas

Cuando Marta Lamas fundó Debate Feminista, que hoy celebra 20 años, las mujeres que luchábamos por nuestros derechos nos regocijamos doblemente: con ella y con nuestra lucha, que para entonces había alcanzado muchas metas, y Debate era una prueba más de ello, pues veíamos uno más de los muchos espacios que cada día se abrían a nosotras y a la causa de las mujeres. Tuvimos procuradores del DF y de la República sumamente sensibles, como el Lic. Alanís Fuentes, como el Lic. Morales Lechuga, como el Lic. Sergio García Ramírez, que incluso se declaraban lectores de Debate.

Hoy celebramos sólo los 20 años de la fundación de Debate, pero en nuestra causa no hay, a diferencia de entonces, mucho que celebrar: los 20 años transcurridos han culminado en retrocesos terribles.

“Fuera de México todo es Cuautitlán”. Este dicho tan mexicano es hoy más real que nunca. Mientras en el DF las leyes nos han reconocido derechos tan elementales como decidir sobre el mínimo territorio de nuestro cuerpo; donde hay un apoyo real a las mujeres que sufren violencia; donde se ha comenzado a investigar la paternidad exigiendo exámenes de ADN para proteger a mujeres que sufren el abandono de sus criaturas por parte del irresponsable progenitor, en cambio en provincia las leyes de muchos estados están mucho peor que hace 20 años. No sólo el retroceso que significa abolir todas las causales que permiten un aborto, sino el brutal incremento en la violencia hacia la mujer que observamos en todos los ámbitos y la igualmente brutal indiferencia de las autoridades.

Hasta en Suecia lo reconocen. El recientemente fallecido Stieg Larsson, el autor de Trilogía millenium que es el best-seller más impresionante del momento en Europa y Estados Unidos, dejó casi terminado un cuarto libro cuyo tema 5explica su mujer Eva Gabrielsson5 es el de las asesinadas de Ciudad Juárez. Y no digo “muertas de Juárez”, como se usa, porque no murieron de muerte natural, fueron asesinadas, que es muy distinto. Nuestras autoridades desde hace más de 15 años parecen ignorar la gravedad del asunto. Ya se dice que el Estado de México tiene el mayor número de mujeres asesinadas por violencia de género, pero Juárez se volvió un fenómeno mundial y es el más conocido. Y es no sólo tristísimo: es increíble que no haya sido evidente para nuestros gobiernos que la impunidad con que se manejó el fenómeno y que se difundió urbi et orbi por los medios nacionales e internacionales, fue la puerta de entrada de la violencia generalizada que hoy padecemos en todo el país y en todos los ámbitos. Cuando algo sistemáticamente se deja impune, el mensaje que manda esta negligencia es una clara invitación que grita: “¡lléguenle!”. Las pruebas están a la vista: ya se nos juzga internacionalmente más peligroso como país que Irak.

“Todo tiempo pasado fue mejor”. Así dice el poeta, y en el caso de las mujeres mexicanas, tristemente es cierto. Ojalá que el pasado nos alcance pronto.

Anilú Elías