Dividido y confrontado, renueva dirigencia
PRD, en el límite del quiebre
2009-11-08•Xalapa
Lo poco que queda del PRD en el estado saldrá hoy a elegir sus dirigencias municipales y estatal, a “reorganizar” su estructura en los 212 municipios, a exhibir por enésima vez su capacidad autodestructiva, a fracturarse más.
Al menos, esas son las conclusiones a las que los mismos dirigentes han llegado cuando a pocas horas de la jornada, cerraron sus campañas con ataques mutuos y descalificando de antemano el resultado de la elección.
Antecedentes recientes
El más reciente antecedente de este descompuesto panorama en el PRD fueron las elecciones internas del año pasado.
A nivel nacional el conflicto entre los dirigentes Jesús Ortega y Andrés Manuel López Obrador llevó al partido a resolver la elección en los tribunales electorales.
En Veracruz, la Sala Regional del Trife anuló la elección que había hecho ganador a César Ulises García Vázquez por lo que el Consejo General decidió nombrar una dirigencia interina cuya cabeza fue el hasta hoy Celerino Bautista Luís.
Resentidos y confrontados, los grupos del PRD fueron a la elección del 5 de julio con sus candidatos debilitados, sin estructura electoral, línea política ni acuerdos estratégicos.
El resultado fue desastroso; el más bajo de su historia electoral en el estado, con sólo 132 mil 213 votos, esto es, 5. 37 de la votación total, una pérdida de 100 mil votos respecto a la anterior elección intermedia del 2003 y sin una diputación ganada.
Sin identidad y sin rumbo
En un documento presentado durante el Consejo General que lanzó la convocatoria para las elecciones que se realizan hoy, Celerino Bautista Luís dice que sin omitir las crisis recientes, la explicación de esta debacle en el PRD tiene como causa los
siguientes factores:
Su pérdida de identidad como partido de izquierda con las causas y necesidades de la población, “nos convertimos en un partido burocrático preocupado más por cómo conseguir y conservar espacios e intereses particulares de grupos.
“Sin identidad y sin rumbo, el PRD entró desde hace tiempo en un grave proceso de descomposición: los fraudes internos, la compra de votos, la corrupción en todos los niveles, la relación de representantes populares con el gobierno, la falta de institucionalidad y la ausencia de jurisdicción interna.
“Sin acuerdos entre los bloques, divididos y confrontados, sin tiempo y ánimo para definir la línea política y una estrategia electoral; con una estructura partidaria provisional que tiene más de 4 años en el cargo pero además, incompleta y en muchos casos inexistente”.
Comportamiento electoral
En las elecciones de 1991 para diputados federales el PRD en Veracruz obtiene 109 mil votos; en 1994, más de 500 mil, en 1997 gana dos puntos porcentuales.






