Inició un taller del oficio en el Teatro Ferrocarrilero
Cecultha busca rescatar la cartonería mexicana
2009-11-08•Cultura
Con el paso del tiempo la cartonería o el oficio de cartonero, ha ido desapareciendo con el paso del tiempo. Con la intención de rescatar y fomentar el gusto por la cartonería el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo inició ayer el taller infantil “Calaveritas en cartonería mexicana”, en el Centro Cultural del Ferrocarril.
Durante los cuatro sábados y cuatro domingos del mes de noviembre el Maestro César Alberto Durantón Ramírez, impartirá este taller a niños de 10 a 15 años con la finalidad difundir y preservar el arte de elaborar esqueletos y catrinas como una de las tradiciones más populares por excelencia en el país, donde se ofrece un toque artístico a la celebración del Día de Muertos, a través del arte de pegar papel y cartón.
“Este taller difunde el arte de la elaboración de calaveras con una de las técnicas más tradicionales del arte popular; la cartonería, la cual consiste en manipular el papel, suavizándolo y moldeándolo hasta lograr la forma y consistencia deseada, obteniendo así figuras únicas de gran valor plástico”.
“Ésta técnica, al igual que nuestra cultura, es el resultado de la combinación de distintas influencias que dieron lugar a una expresión artística totalmente representativa de nuestro país”.
Hans Lenz afirma que en la época prehispánica el papel se producía en vastas regiones como las de Yucatán, Chiapas, Veracruz, las Huastecas, Oaxaca y partes de Guerrero, Morelos y del Valle de México.
Los usos del papel entre los pueblos de Mesoamérica fueron dos: uno, para elaborar libros en forma de biombo, que conocemos como “códices”, en los que se registraba el quehacer cotidiano de los pueblos de la región: relatos de historias, de asuntos religiosos, registros del tiempo y correcciones al calendario que se usaba, informes sobre sus orígenes, las hazañas de sus dioses, sus fiestas, adornos para las ofrendas, y para la magia y la brujería, cuyo uso está vigente hasta la actualidad. El otro uso que se dio al papel fue como vestido, en lugar de las pieles de animales, aunque después fue sustituido por los tejidos de ixtle y algodón. Posteriormente el papel indígena fue disminuyendo tanto por la persecución de la magia y la brujería durante el Virreinato -ya que el papel era considerado como medio especial para estas prácticas-, como por la presencia del papel importado que llegaba del oriente, por la Nao de China, en donde se transportaban dos tipos de papel, el de arroz, utilizado desde entonces para envolver el tabaco y el que hoy conocemos como “papel de china”, que se utilizaba para envoltura y empaque.






