Historias:
¿Quién atenderá a las viudas?
Con el cierre de Luz y Fuerza del Centro, el pasado 11 de octubre, se desvaneció la posibilidad de una vejez digna a Georgina Girón, de 73 años de edad, quien quedó viuda hace tres meses de Gustavo Rodolfo, jubilado de la paraestatal, quien se desempeñó como ingeniero en operación de sistemas.
Desde ese día, Georgina no ha visto un centavo de lo que legalmente le corresponde. Nadie le da razones ni salidas a un problema que ya no sabe cómo sobrellevar. Con el proceso de liquidación de la eléctrica, quedaron en el limbo sus trámites para percibir lo que por ley le corresponde.
El gobierno federal atiende a trabajadores en activo y jubilados, pero olvidó los casos especiales, como el de Georgina y quién sabe cuántas personas más.
Al marcar el 057 o el 01 800 8010 589, número de orientación que brinda la Secretaría del Trabajo a los empleados, la grabación incluye cinco opciones: trabajador sindicalizado u operativo de confianza, trabajador de mando superior, jubilado, para quienes no están de acuerdo con el cálculo de su indemnización o para los que estaban en trámite de jubilación.
En ninguna de ellas existe una opción relacionada con viudas de electricistas. MILENIO se comunicó a estos números y, después de escuchar el menú de información, la respuesta de Lidia Covarrubias, recepcionista, fue: “Por el momento no tenemos esa información. Lo que puedo hacer es levantar un reporte de lo que me comenta y después que se comuniquen”. Para ello solicitan el número del trabajador pensionado.
“Nos mandan aquí, nos mandan allá. Yo voy a donde me digan, hacemos filas de hasta dos horas”, expone Georgina.
“Estamos totalmente desorientados y no sabemos adónde acudir”, reclama la mujer, quien asegura que no sólo es el gobierno, sino también los propios integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas no ayudan a la gente que lo necesita.
—¿Se han acercado para hablar con alguien de la directiva del sindicato?
—Mi hijo fue. La respuesta del sindicato fue que esperara: ‘ahorita lo vamos a arreglar, tenemos una junta, yo le llamo por teléfono’, le dijeron. Mi hijo ha estado llamado por teléfono, pero simple y sencillamente no le contestan. Nos dijeron que en el tercer piso estaban dando lo de viudas; mi hijo fue y era una mentira.
El reclamo de Georgina es general. “Ellos están peleando por su sindicato, pero no se ponen a pensar en lo que la gente realmente necesitamos. Marcamos al 057 de la CFE donde pedimos informes y no saben nada”.
La situación le ha impedido sufrir la pérdida de su marido.
Por si fuera poco, debido a que vive en la zona de Arboledas, en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, fue de las personas afectadas por las lluvias del 6 de septiembre. Su casa se inundó, lo que ocasionó la pérdida de muebles y otros objetos de valor.
Actualmente tiene que lidiar con las largas que le dan tanto las autoridades como el sindicato.
Georgina es una olvidadas del proceso de liquidación.


