Lo promoverán como patrimonio cultural de la ciudad
Un reflejo de la época de oro
2009-11-08•El Tema
Históricamente hablando el Condominio Acero desde que abrió sus puertas ha sido uno de los símbolos de Monterrey.
Aunque ya no es el edificio con mayor altura, por su ubicación, en la denominada zona rosa, lo han convertido en el centro de un universo que gira en torno al trabajo, los negocios.
Reflejo de las condiciones imperantes en Monterrey hace 50 años, el Condominio Acero debe sobre todo su originalidad a los materiales utilizados para su construcción que conforman una estructura sólida de acero.
“El acero para la construcción del edificio se obtuvo de la Fundidora de Fierro y Acero, la visión fue muy amplia y consistía en promover el desarrollo urbano de la ciudad, con planificación”, sostuvo Carlos Valle Montemayor, actual administrador del edificio.
De hecho, para algunos historiadores el diseño innovador que ostentaba hacía finales de los años cincuentas lo hace ser considerado por urbanistas como un autentico monumento artístico.
“Es un edificio muy bello, por eso mismo, la importancia de este dentro de un contexto de historia local.
“Pocos son los lugares de Monterrey que evocan muchos recuerdos. Con la Macroplaza de perdió mucho de esa ciudad de antaño, pero el Condominio Acero, es un edificio vivo con una dinámica propia, misma que viene siendo la suma de quienes ahí han estado, desde los dueños de oficinas, hasta los trabajadores”, sostuvo Héctor Jaime Treviño, historiador.
El cronista considera que la edificación puede reunir las características históricas y estéticas para ser considerado un patrimonio cultural de la Entidad.
“Algunos presidentes llegaron a hospedarse en el penthouse, como Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz; llegaron por invitación de Carlos Prieto.”, mencionó Martínez Alanis.






