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Cruz Azul trituró a Puebla y amarró su pase a la Liguilla; La Máquina hilvanó su tercer triunfo y Emanuel Villa es virtual campeón de goleo al llegar a 16 anotaciones.
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  • 2009-11-08•Futbol Mexicano

Jugadores de Cruz Azul festejan uno de los goles marcados ante Puebla
Jugadores de Cruz Azul festejan uno de los goles marcados ante Puebla Foto: Enrique Gutiérrez

Tarde de fiesta y esperanza en la colonia Nochebuena. Cruz Azul consiguió el pase a la Liguilla, Emanuel Villa marcó dos goles, con los que llegó a 16 en su cuenta personal y el título de goleo parece ya tener dueño., La Máquina dio un primer tiempo de buen futbol, de contundencia, de ilusión para todos los que ya había perdido la fe en este equipo.

Puebla pecó de inocente. Raro, pero cierto. El equipo de gran fuerza, de trato fino al balón y de gran tenacidad, olvidó las armas en su embeleso con aquellos 15 partidos que no han perdido en el Apertura 2009. Una de sus máximas figuras, Jorge Villalpando, se equivocó en el segundo gol (en el de Mario Ortiz). Rodrigo Salinas se hizo expulsar, luego de una falta por detrás sobre Rogelio Chávez.

Pero, de eso no tienen la culpa los celestes, este cuadro que de la mano de Villa, se ha colocado como uno de los favoritos para ganar el título. Tienen en el argentino un monstruo, en el mejor sentido de la palabra, un hombre que no se intimida, que va al choque, que está ahí en el momento oportuno. Ese es Villa, la garantía que Cruz Azul buscó durante mucho tiempo, desde aquel último campeón de goleo que fue Sebastián Abreu.

Eso sí, aún hay que apretar tuercas. No se puede volver a ser eficaz unos minutos y otros no, como los que ayer hicieron los cementeros en la segunda parte, porque en la Liguilla esos desperfectos han marcado la historia de los azules en los últimos torneos.

La dinámica, la verticalidad y el buen ritmo que se hicieron trizas, son aspectos que dejaron muy en claro que hay jugadores que lucharon por un puesto, por mejorar, pero otros que simplemente no son para este equipo.

Los cementeros tuvieron en sus fuerzas básicas a dos elementos que sacaron la casta. Gabino Velasco cumplió al cubrir el hueco de Gerardo Torrado, tuvo salida, y en una de esas, contribuyó al segundo gol de Villa, pues tras su remate, el arquero Villalpando rechazó, y sólo llegó el goleador a clavar el esférico. A Ramón Núñez, quien entró por el contensión, le sigue quedando grande el puesto.

César Villaluz, quien en jornadas anteriores se conformaba con ver como Emilio Hernández no se movía de la titularidad, ahora parece haber retomado esa fuerza que lo hace uno de los consentidos de la afición. Por cierto, Hernández entró por Jaime Lozano, quien sigue con gran nivel, pero de nueva cuenta no rindió lo esperado.

Pese a ese bajón, Pablo Zeballos, uno de los cambios, consiguió de última hora el cuarto para los celestes.

Si bien, los reflectores del resurgimiento de Cruz azul se han enfocado a los jugadores, también hay que darle su mérito al entrenador, por su empeño y por ese convencimiento (en el que pocos creían), que su equipo podía llegar a punto en las últimas jornadas de la fase regular.

Cuentan los que han podido echar un ojo a los entrenamientos, que Enrique Meza no quita el dedo del renglón con los jugadores que tenían algunos errores. Con Julio Domínguez practica los despejes, con Rogelio Chávez los tiros al arco, a Melvin Brown también le puntualiza sus yerros; los frutos del esfuerzo del Ojitos ahí están.

Ayer, todo le funcionó a la Máquina, hasta Mario Ortiz, quien no había podido dar buenas actuaciones ni hacer goles, consiguió ambas cosas, aunque sólo por momentos. En cambio, Puebla naufragó de manera inexplicable; no fue capaz de sacar la garra que lo caracteriza.

Cruz Azul ya consiguió el primer objetivo. Habrá que ver si esto no hace que se confíen y bajen el ritmo, ya que la mayor prueba viene en la Liguilla.


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“Cruz Azul nos bailó”: Chelís

José Luis Sánchez Solá salió consternado después de la derrota de 4-0 ante Cruz Azul. El Chelís no puso excusas a la goleada y señaló que su equipo no fue el de otras ocasiones: “Nadie había pasado por encima de nosotros, Cruz Azul pasó encima de nosotros, nos bailó. Nunca había pasado en los partidos que llevo dirigiendo en Primera División. Hoy (ayer) en los 90 minutos nunca mantuvimos el sello de Puebla y eso es lo feo, hoy (ayer) sí caímos en lo mediocre que dicen ustedes (la prensa) que es el futbol mexicano, porque tuvimos una fatal actuación”.

El entrenador de La Franja dijo que la calificación todavía está en sus manos, pero deben trabajar para evitar dar otra exhibición como la de ayer en el Estadio Azul: “Estamos vivos, seguimos dependiendo de nosotros. Esto es nuevo para mí, así como jugó el Puebla. Cruz Azul pasó por encima de nosotros, no 10 minutos, sino los 90. Este resultado es pegarte contra la pared”. (Eduardo Espinosa)

Minelli Atayde | Ciudad de México