Pues calificó...

TRIBUNA FUTBOLERA

Luis Miguel Rodríguez Cruz

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  • 2009-11-08•Afición

Santos calificó pese a la derrota, porque Daniel Guzmán le hizo el grandísimo favor a La Laguna de ganarle al Atlante con sus macuarros Tigres. Faltará ver lo que resulte del partido entre Monterrey y América para que se reajusten las posiciones de cara a la última jornada. Pero lo importante es que Santos ya se proyectó a la instancia importante; el TSM tiene asegurada su participación en la etapa definitiva. Enhorabuena.

Primero que nada: Alfredo Moreno salió en una noche de revancha, y catapultó a su equipo a una victoria muy merecida, colaborando con goles a la causa potosina que en dos minutos le dio al partido una magnitud frenética que culminó con el derrumbe de la portería de Oswaldo Sánchez. Y sí, por supuesto que Moreno revivió el Halloween y el Día de Muertos para espantar a los Santos de La Laguna; ese Gladiador que se reivindicó tras su recalcitrante falla ante Tecos la jornada pasada en Zapopan. ¿No que no?

Ahora, que cosas depara el destino, y la vida y las circunstancias, las conveniencias y el futuro: Señor Bueno ¿ahora sí dos puntas más Ludueña de inicio? (Vuoso, Quintero y Ludueña) ¿y Ochoa? ¿dónde quedó la bolita?... Pues sí, así es Sergio Bueno y la institución, esa institución que dice que Uriel Álvarez está lesionado. Me muero de ganas por preguntarle a Uriel si esa historia es verdadera. ¿Qué creen que dirá el juvenil de Santos? Está para pensarlo un largo rato y reflexionarlo. ¿Estará el pobre Uriel obligado a decir que sí está lesionado?

Y en menos de 5 minutos Braulio Luna y Alfredo Moreno destruyeron a Santos, que gracias a la genialidad de Quintero (lea bien señor Bueno) logró ocupar un lugar estelar en el encuentro de anoche. Y salió Ludueña, que poco a poco ha ido perdiendo el nivel que lo encumbró en las primeras jornadas. Así es esto, así es el argentino de intermitente. Se califica a la liguilla, sí, pero aún hay dudas de funcionamiento ¿Y Cárdenas? Pues hay que llamarlo del banco cuando hay que apagar el fuego. Que bonito…