Los canadienses apantallaron
Las presentaciones que Lima y Bogotá hicieron ante los miembros de la Odepa, se quedaron cortas ante la aparición de la delegación de Toronto, cuya oferta económica se reflejó incluso en el aspecto logístico de la campaña.
Múltiples videos y ofrecimientos que rebasaron el aspecto humano y deportivo al que se apegaron las candidaturas de Lima y Bogotá, fueron la base del triunfo de la candidatura canadiense, que ofreció becas de entrenamiento para atletas de la Odepa y eliminar la visa de entrada al país, durante la celebración de los juegos.
La delegación de Toronto fue encabezada por el primer ministro de Ontario, Dalton McGuintly, y el alcalde de Toronto, David Miller, quienes dijeron contar con una ciudad limpia y segura para albergar los juegos, así como con instalaciones deportivas de clase mundial, además de que invertirán 700 millones de dólares más en infraestructura.
Como beneficio para los países de la Odepa, Canadá ofreció además, becas de entrenamiento para 18 atletas de cada nación, para que vayan un mes a entrenar a Toronto antes de los juegos, así como clínicas de entrenamiento y acceso previo a las instalaciones donde se desarrollará la justa.
Por cierto, como incentivo extra, se entregará a cada atleta participante un BlackBerry con GPS integrado, para que puedan seguir en directo el desarrollo de las competencias, desde cualquier punto.
Entre otras cosas, Toronto se refirió al tema de la Villa Panamericana, que tantos problemas ha dado a Guadalajara, y aseguraron que ellos no pasarán por estos conflictos, ya que el gobierno es dueño del terreno en donde se pretende construir y se cuenta con todos los permisos necesarios para comenzar a trabajar de inmediato
Aseguraron que más allá de los juegos panamericanos, la villa consiste en un proyecto de desarrollo público que quedará como legado para la provincia de Toronto, con una inversión pública de un billón de dólares, más 500 millones en equipamiento.
En resumen, unos juegos sin riesgos, ofreció el comité organizador de Toronto 2015, en los que dijeron que quieren probar que a pesar de la diversidad cultural de su gente, “nuestros atletas que vienen de Sudamérica, son mejores que sus atletas de Sudamérica”, comentaron en tono sarcástico.


