Alejandro Medina presentó una puesta en escena diferente relativa al Día de Muertos en Pachuca
Calaveritas mexicanas bailaron al ritmo del jarabe tapatío
2009-11-07•Cultura
Rimas en forma de calaveras, acompañadas de teatro, música y danza, fue lo que ofreció el espectáculo “Calaveritas mexicanas” del director de teatro Alejandro Medina que se presentó la noche de ayer en el Teatro Guillermo Romo de Vivar como parte de las festividades de Día de Muertos que concluirán el próximo domingo 8 de noviembre.
La puesta en escena, basada en los dibujos y grabados del mexicano José Guadalupe Posada, se adentra en 10 historias tradicionales mexicanas donde según su creador “las estampas son unidas por cuadros con bailes folklóricos, La bruja, Querreque, La llorona y Jarabe Tapatío, poesía y cantos con un vistoso vestuario, donde la anfitriona es la Catrina”.
Esta obra montada por la compañía de teatro Arlequín, fue galardonada en el 2007 por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro. Este grupo teatral se fundó con el objetivo de apoyar a los estudiantes de educación primaria, secundaria y media superior, así como a sus maestros, con obras de grandes artistas “mismos que integran los programas académicos y de esa forma lograr un encuentro entre los estudiantes y el teatro”.
Con temas actuales en donde entran los problemas políticos y religiosos “Calaveritas mexicanas”, logró mantener la atención de la gente que se dio cita en el Teatro Guillermo Romo de Vivar.
Con seis actores en escena, una guitarra y poca producción, este espectáculo sale de lo normal y brinda al espectador un montaje poco serio y divertido. Este espectáculo pretende recuperar las tradiciones mexicanas del Día de Muertos “una tradición que sigue viva La fiesta del Día de Muertos es una ocasión alegre, una oportunidad para recordar a nuestros difuntos y recuperar lo que nos han legado”.
José Guadalupe Posada (1852-1913), célebre por sus dibujos y grabados sobre la muerte, hacía trabajos de imprenta, trabajos publicitarios y comerciales, ilustró libros e imprimió carteles, hacía retratos de personajes históricos e imágenes religiosas.
La caricatura política era su pasión, registraba los sucesos extraordinarios y de la vida cotidiana a las que agregaba notas humorísticas; sus caricaturas eran adornadas con viñetas con arabescos y ornamentos vegetales. Precedido de su prestigio con la litografía y el grabado, trabajó y fundo periódicos de gran importancia con una producción nacionalista y popular.
José Guadalupe Posada ayudó en la consolidación de la fiesta del Día de Muertos, pues fue el artista que mejor interpretó la vida y las actitudes sociales del pueblo mexicano, representándola en sus grabados con calaveras vestidas de gala, calaveras en fiestas de barrios, en calles citadinas, en las casas de los ricos. Dibujaba calaveras montadas en caballos, en bicicletas, recreadas en humorístico festín macabro -histriónico y satírico.






