Revelaciones

  • 2009-11-07•Antesala

Otoño en París, en 2006. Las hojas de los maples que vigilaban el paso del Sena se metían en el estudio que Ana Clavel y yo compartíamos en la Cité des Arts. Poco a poco, la pared se fue llenando de imágenes que tenían que ver con la novela que Ana escribía: El dibujante de sombras. Ella buscaba una obra de Lavater de 1778, imprescindible por sus grabados de sombra. Poco después fui a retratar a Michel Tournier a Gran Bretaña, donde me topé de un modo misterioso con la edición original de Lavater, y la fotografié emocionado para ella

Rogelio Cuéllar