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Derek Jeter representa la actualidad para los Yankees de Nueva York, y su shortstop afirma para La Afición que Ramiro Peña pronto podría convertirse en el heredero de las glorias
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  • 2009-11-07•Beisbol Grandes Ligas

Ramiro Peña (izq.) y Derek Jeter (centro), durante una práctica de fildeo
Ramiro Peña (izq.) y Derek Jeter (centro), durante una práctica de fildeo Foto: Miguel Boada

La calidad que mostraba Ramiro Peña cuando era un niño, que hizo que los Yankees de Nueva York lo firmaran a los 16 años de edad, ya empieza a tener sus primeras exhibiciones en la mejor vitrina del mundo y uno de los más grandes paradores en corto en la historia de las Grandes Ligas y actualmente capitán de esta novena, le augura un futuro exitoso vistiendo el uniforme a rayas.

Derek Jeter, quien por cierto, llegó a Yankees con sólo 17 años, uno menos que Ramiro, es uno de los actuales mentores e instructores del infielder mexicano y, de una u otra forma, está puliendo al pelotero nacional para que sea el heredero del campo corto.

“Claro que tiene con qué ser una estrella si sigue trabajando duro para seguir mejorando y aprendiendo. Ya demostró su capacidad este año, hizo un gran trabajo y puedo decir que vienen buenas cosas para él en los próximos años con este equipo”, aseguró Jeter en plática exclusiva con La afición en el clubhouse de los neoyorquinos.

Derek es considerado el mejor short stop en la historia del equipo, no sólo por lo que ha hecho a la ofensiva (líder de hits con 2,747), sino por su defensa, pero con 35 años de edad y 15 campañas en MLB, ya se empieza a trabajar en el que será el sustituto de su puesto, y Peña es el principal candidato.

“Ha hecho un gran trabajo para nosotros, porque llegó para cubrir varias posiciones y definitivamente es el futuro de aquí, tiene con qué quedarse a cargo”, continuó el portador del jersey número 2.

Luego de participar en varias ocasiones en los entrenamientos de primavera con esta novena, fue hasta este año cuando Peña recibió la oportunidad de quedarse en el equipo grande. La lesión y operación antes del inicio de la temporada de Alex Rodríguez, así como haber mostrado la madurez necesaria —porque la calidad ya era conocida—, le abrió la puerta para ver acción en la antesala, y aunque A-Rod regresó y en grande, el staff de coacheo lo mantuvo en el primer equipo por más compromisos.

Así, como sucedió en los springs trainings, Jeter se convirtió en el maestro de Ramiro en cada práctica, como hasta ahora, donde siempre se les ve juntos fildeando.

“Trato de ayudarlo cada vez que puedo cuando estamos en el campo levantando algunas rolas, nos divertimos ahí, nos la pasamos bien y a él le gusta pasársela bien mientras está mejorando su juego. A mí me gusta mucho estar con él ahí, ayudándolo”, culminó Jeter.

Miguel Boada | Enviado, Nueva York, EU