“Siempre quise ser aventurera”, dice la narradora
Reedita el FCE Como en la guerra, de la argentina Luisa Valenzuela
2009-11-07•Cultura
Luis Valenzuela (Buenos Aires, 1938) sufrió con el exilio a lo largo de su vida, pero quizá sea el viaje lo que defina su existencia: desde que tenía 20 años se fue de su natal Argentina, porque se casó con un francés y se fue a vivir a Francia durante tres años, un tiempo de sufrimiento, de añoranza por su país.
Ya después se dio cuenta de que tiene un alma errante, con un deseo escindido en su interior: “Una parte quiere quedarse en su país; la otra quiere irse y conocer el mundo”, cuenta la narradora argentina en una charla vía telefónica, de quien en México se reedita su novela Como en la guerra (FCE, 2009).
Valenzuela se dice parte del grupo de escritores que entran a una novela como quien “ingresa a un territorio totalmente desconocido y empieza a explorar y a descubrir cosas, a darnos de bruces contra algo que no existe o atravesar un desierto”.
“Para mí ésa es la aventura: creo en ese tipo de adrenalina para avanzar en algo que me pueda sorprender y, de paso, pueda, con mucha suerte, sorprender al lector. Escribir es la aventura; siempre quise ser aventurera y como no se logra tan fácilmente, la escritura me reemplazó todas esas posibilidades.”
Sin embargo, asegura la autora de títulos como Novela negra con argentinos o La travesía, el proceso de escritura es una aventura vital que, al mismo tiempo, trata de evitar.
En Como en la guerra, la búsqueda de Luisa Valenzuela estaba en el recorrido de la parte oscura de las ciudades: entrar en aquello que no se deja ver a simple vista, que a veces resulta difícil y hasta peligroso.
La novela apareció por vez primera hace 32 años y la escritora argentina está convencida de su vigencia, quizá porque la historia le resulta anticipatorio: la historia de una búsqueda, en la que el protagonista busca entenderse a sí mismo, a través del género o de la pertenencia a una ciudad, con lo que de Barcelona va a la Ciudad de México y termina en Buenos Aires.
“No me interesa contar cosas personales, porque tampoco me llama la atención meterme en la autobiografía: lo que ya sé no me interesa escribir, me interesa escribir sobre lo que no sé”, concluye Luisa Valenzuela.






