El tipo de cambio presenta las primeras señales de estabilización
Enfrenta peso rezago frente a divisas latinas
2009-11-06•Negocios
El peso ha empezado a mostrar señales de estabilizarse; sin embargo, se mantiene retrasado con respecto a otras divisas latinoamericanas que han mostrado una mayor recuperación. Tal es el caso del real de Brasil, cuya apreciación en un año fue de 33.8 por ciento, o el peso colombiano que recuperó 20.7 por ciento, mientras que el peso sólo lo hizo en 4 por ciento según cifras a finales de octubre, respecto al mismo lapso del año pasado.
De acuerdo con un reporte de Merrill Lynch, la crisis global generó un proceso de depreciación en el peso a partir de 2008 y, según cifras de la institución financiera desde agosto del año pasado, la moneda mexicana se debilitó hasta 49 por ciento, alcanzando los 15.56 unidades por dólar en marzo 2009.
“Desde ese momento se ha recuperado 16 por ciento, llegando cerca de los 13.00. En medio de estos severos episodios de volatilidad, las autoridades han instrumentado varias medidas para preservar la estabilidad financiera”, recordaron especialistas de Merrill Lynch.
Ayer el tipo de cambio cerró en niveles estables al cotizar en 13.32 pesos, nivel muy similar al de la jornada previa, luego de varios días de enfrentar presión debido a los temores de los participantes del mercado de que se reduzca la calificación de deuda para México.
Entre el 23 de octubre y el 5 de noviembre la moneda nacional se depreció en 2.8 por ciento, pese a que hubo datos económicos positivos, principalmente en la economía estadunidense con un incremento en el PIB de 3.5 por ciento en una primera revisión y la disminución en las solicitudes del desempleo, que impulsaron los mercados; sin embargo, el dólar no recibió la misma respuesta.
Analistas de Invex advirtieron que la posibilidad de una baja en la calificación crediticia de México es un tema que cobra relevancia y las opiniones del mercado se encuentran divididas.
“Es un hecho que México se encuentra en franca desventaja frente a otros países emergentes, sobre todo los que exportan bienes básicos”, comentaron.
Sin embargo, ayer la calificadora Moody’s advirtió que no ve riesgo en los niveles de México por las fallas en el sistema fiscal, lo que permitió al peso disminuir las pérdidas observadas.
Según revelan cifras de los especialistas de Merrill Lynch, desde octubre de 2008 el Banco Central ha usado cerca de 31 mil millones de dólares de sus reservas para estabilizar la divisa. Además, el gobierno ha asegurado reservas internacionales aplicando para programas de línea de crédito con el FMI y la Reserva Federal de EU.
“Desde un punto de vista macroeconómico, el impacto de la depreciación del peso se refleja en dos áreas de la economía: la balanza externa y la inflación”, comentaron.
Detallaron que, sin embargo, la substancial depreciación del peso ayudó a compensar parcialmente el efecto de una demanda externa de las exportaciones mexicanas mucho más débil, particularmente desde Estados Unidos, que a pesar de ello han caído 29 por ciento de inicios del año a la fecha.
“Un peso más débil también ha podido compensar el declive en remesas (que se han reducido 13 por ciento en términos anuales, de inicios del año a la fecha)”, comentaron.
Además, a pesar de que la brecha en la producción ha crecido, la debilidad del peso ha limitado el declive general del Índice de Precios al Consumidor, ya que las compañías mexicanas reaccionaron ante el shock de precios que éste representa.
En el futuro, consideraron, el impacto en ambos frentes deberá suavizarse mientras se estabiliza el peso.







