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Raúl Arias Rosas/Ex director técnico de Chivas

El técnico incomprendido

El ahora destituido timonel del Guadalajara confesó en su presentación que en su etapa como jugador rojiblanco no supo apreciar el equipo al que había llegado debido a su juventud, y como técnico quería reivindicarse, pero la fidelidad a su sistema defensivo, los malos resultados y una declaración desafortunada lo dejaron fuera una vez más.
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  • 2009-11-04•En privado

Foto: Mexsport

Raúl Arias Rosas (ciudad de México, 29 de octubre de 1951) nunca pudo encajar en el Club Guadalajara. Ni como jugador, ni como técnico. Él mismo comentó que en su etapa de futbolista activo su aterrizaje en Chivas se dio en un momento de su vida en el que no sabía percibir la magnitud de la institución.

Arias sólo estuvo un año como jugador de Chivas en el decenio de los ochenta bajo el mando de Alberto Guerra. Y en su faceta de técnico que arrancó el 16 de septiembre sólo duró 47 días.

“Fue una buena etapa en mi vida, lo que digo es que coinciden las cosas, y así como llegué a Chivas como jugador, así estuve en otros equipos, me sentí bien y me fue bien, no tengo ninguna queja. Pero hablando a grosso modo, si hubiera tenido otro tipo de interés o mentalidad me hubiera quedado más tiempo en este equipo y solamente estuve un año”, comentaba el técnico en lo que eran sus primeros días al frente del Rebaño.

En una entrevista concedida a Público-Milenio, describió cómo era en su juventud.

“¿Cómo era de joven? Locochón… era responsable y un jugador de mucho esfuerzo, pero que en su momento no tenía claro lo que era esta institución. Puedo decir que cuando jugué aquí nunca lo definí, no sabía lo que significaba, y ahora que llego en esta posición de técnico puedo entender lo que es una institución tan grande”.

Sin embargo, lo locochón nunca se le quitó, porque el lunes en la conferencia de prensa quiso ser bromista con una pregunta seria acerca de los cambios defensivos que había realizado ante Morelia y le respondió a un reportero: “Relájate, estamos chupando tranquilos”.

Al enterarse la directiva de esta declaración consideró que Arias trasmitía una calma excesiva ante una crisis que los está por dejar fuera de la Liguilla por tercera ocasión consecutiva.

Pero pese a que decía que su segunda oportunidad de participar en Chivas le llegaba en un momento de madurez como persona y en el aspecto profesional, sus acciones reflejaron que no terminó por comprender que esta era un paso hacia su evolución como técnico, la oportunidad para demostrar que tenía la capacidad para jugar de manera distinta a como lo había hecho en Necaxa y el San Luis, equipos modestos a los que a base de un futbol conservador y poco vistoso los transformó en protagonistas. Al primero lo llevó a un título de Liga, precisamente al vencer a Chivas en el estadio Jalisco por 2-0, y al segundo lo salvó del descenso y lo instaló en una final ante Pachuca, la cual perdió.

Sus conceptos futbolísticos están influenciados por Manuel Lapuente y Alberto Guerra, a quienes considera sus maestros.

Como paradoja del futbol, José Manuel Chepo de la Torre, actual técnico del Toluca, el único que le ha dado un campeonato a Vergara [Apertura 2006], fue auxiliar de Arias en Necaxa, y ha confesado que es uno de sus referentes en su manera de dirigir.

Posiblemente el menos culpable de la actual marcha de Chivas es Arias, porque a final de cuentas fue muy claro en su presentación como técnico, y todo indicaba que Vergara había entendido que por el momento su equipo no estaba para seguir bajo un sistema ofensivo porque estaba recibiendo muchos goles.

Sin embargo, como tantas otras promesas hechas por Vergara, se esfumaron con los malos resultados, el mal funcionamiento y una declaración fuera de lugar.

Guadalajara. Omar Fares Parra