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La Zurda

Sin pedir audiencia

Carlos Martínez Macías

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  • 2009-11-04•Acentos

Por unos días, las gallinas y unas cuantas vacas anduvieron desorientadas con su nuevo dueño, el gobierno del estado. Ya no había atención para ellas y el poblado de pronto se tornó inhabitable.

Comenzó a llegar maquinaria pesada y las pequeñas fincas de Arcediano fueron demolidas y entre el ruido y el polvo las gallinas corrían de un lado a otro atemorizadas.

Unas 70 fincas fueron tiradas para dar paso al proyecto de construcción de la Presa de Arcediano, un gigantesco embalse que almacenaría las pestilentes aguas del río Santiago junto a las del Verde en una Y griega que se formaba en ese sitio.

Hasta entonces, Arcediano había sido un caserío con personas que se dedicaban a la agricultura y al comercio en el fondo de la barranca donde recibían la visita de cientos de deportistas que corrían por las mañanas.

El día que les entregaron los cheques de indemnización, el gobierno estatal les llevó hasta el banco a su casa para que depositaran ahí mismo el pago recibido.

El argumento que el gobierno del estado expuso para desaparecer el poblado, fue que se trataba del proyecto hidráulico que resolvería el abasto de agua para la zona metropolitana de Guadalajara.

Pero al anunciar el gobernador Emilio González Márquez que Arcediano se suspende, simplemente concedió la razón a todos los opositores que durante años advertimos de la irracional obra.

Curiosamente al retornar el viejo esquema del sistema de presas derivadoras La Zurda-Calderón avalado esta vez por la Comisión Nacional del Agua, hay por lo menos dos personajes que conocían de esta opción y que prefirieron el proyecto de Arcediano.

El primero de diciembre de 1989 en Temacapulín, Cañadas de Obregón, fue el banderazo para el proyecto del sistema La Zurda. Ahí, atento a las explicaciones del director general de la Comisión Nacional del Agua, estaba Enrique Dau Flores, entonces secretario de Desarrollo Urbano y Rural.

Y en mayo de 2005, los entonces gobernadores de Jalisco Francisco Ramírez Acuña y de Guanajuato Juan Carlos Romero Hicks, se reunieron con el presidente Vicente Fox para estudiar si retomaban el proyecto de La Zurda, una serie de presas “chaparras” que tomaría aguas del verde para ambas entidades.

Extrañamente tanto Ramírez Acuña como Dau prefirieron apostar por Arcediano, una mega obra estimada en cerca de siete mil millones de pesos que hacerla ahora costaría por lo menos quince mil millones de pesos.

martinezmcarlos@hotmail.com