Las cenizas del padre Infante serán depositadas en su parroquia
Se quedará para siempre en Santa María Goretti
Después de dedicar 48 años a El comedor de los Pobres, que servía alimentos todos los días a personas de escasos recursos en la colonia Industrial, el padre Roberto Infante Castañeda tendrá su última morada en la iglesia Santa María Goretti.
Desde el jueves se informó que el religioso había sufrido un pre infarto y estaba internado en la Clínica Nova, en San Nicolás de los Garza, pero este lunes 2 de noviembre el benefactor de los padres también partió de este mundo.
Roberto Infante Castañeda nació en 1925, desde los 12 años de edad ingresó al Seminario y se recibió como sacerdote a la edad de 24 años, estuvo como sacerdote en la Iglesia Cristo Rey y Sagrado Corazón, pero desde hace varios años presidía la parroquia María Goretti que se encuentra en la avenida Bernardo Reyes y Luis Mora, en la colonia Industrial límites con la Garza Nieto.
Ahí en la calle Miguel Nieto, detrás de la parroquia, se encuentra el famoso lugar denominado El Comedor de los Pobres, sitio del que era el motor y guía de todos.
Poco antes de las 10:00 horas, los restos del padre llegaron en una carroza, en un ataúd color café, siendo transferido su cuerpo a otro féretro que le habían regalado hace tiempo para cuando él muriera, precisamente.
La gente lamentó la triste noticia y entre llanto, acompañó al sacerdote hasta donde se colocaría el cajón con su cadáver.
“Desde hace mucho tiempo que lo conocemos al Padre Infante, casó a mis padres, nos casó a mi esposo y a mí, bautizó a sobrinos y nietos, en fin, me llevo de él todo su recuerdo, su nobleza, su cariño”, expresó Eleonora Cárdenas, esposa del alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal Bretón.
La feligrés de nombre Carmen, no daba a crédito a lo que sus ojos estaban viendo, cuando se colocó el ataúd al frente de El Comedor de los Pobres.
“Es muy triste, era una muy buena persona, muy lindo, siempre nos ayudó a todos y ahora se nos fue!, mencionó la mujer.
Una de las colaboradoras de antaño del Padre Infante es Dora Esther Sauceda, quien acompañó al párroco desde que comenzó.
“Desde que se abrió el comedor con 38 personas siempre había estado con el padre y aquí estaremos, sirviendo como siempre la comida”, apuntó.
El desfile
Adorado por la gente pobre, querido y respetado políticos y empresarios, el padre Infante no hizo diferencias, ni en su lecho de muerte, ya que de igual manera fue visitado en su velorio por personas de toda clase social que en forma similar lloraron su partida.
“Fue una persona que yo quise mucho, tengo muy bonitos recuerdos de él; él fue quien ofició la misa cuando nos casamos, el fue quien me bautizó a mis tres hijas, su primera comunión y es una persona con la que yo siempre tuve una estrecha relación”, indicó Fernando Larrazabal Bretón, alcalde de Monterrey.
Personajes como el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, los ex mandatarios Benjamín Clariond y Fernando Canales, empresarios como Diego Ordaz se dieron cita para despedirse de quien ellos aseguraron más que un guía espiritual, fue un amigo.


