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Más de 7 mil personas bailaron en la explanada de la Alhóndiga

Sampleos y tamborazos ponen fin al Cervantino

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  • 2009-11-03•Cultura

El grupo originario de Tijuana demostró porqué es uno de los más innovadores
El grupo originario de Tijuana demostró porqué es uno de los más innovadores Foto: Yered Jiménez

Buena la noche del domingo. En las gradas, en los techos de las casas que rodean el lugar, en la calle; todos querían ver y escuchar a Nortec, uno de los proyectos de música electrónica más originales del país.

Con texanas, tenis y lentes oscuros, todos los asistentes a la Explanada de la Alhóndiga no dejaron de bailar. No todos eran jóvenes. Señoras de más de cuarenta, hombres de más de cincuenta, niños y niñas disfrutaron a ritmo de la banda sinaloense mezclada con sintetizadores y sonidos computarizados.

Nortec-Tijuana Sound Machine, cerraron ante un público de 7 mil asistentes (más los que se quedaron afuera) la edición 37 del Festival Internacional Cervantino el domingo por la noche.

El rave de Nortec fue liberador y nostálgico. Liberador para quienes los empiezan a conocer, nostálgico para quienes les parece que el tiempo ha pasado muy rápido. En 1999 apareció el Nortec Collective, un colectivo de música electrónica, proveniente de Tijuana que comenzó a experimentar con sampleos de banda sinaloense y tamborazo, dando como resultado una de las manifestaciones de música electrónica más sabrosas que tiene el país. Tal vez por eso no pierden vigencia.

Ante la Alhóndiga de Granaditas, los asistentes se dejaron guiar por el frenesí que despiertan los sonidos de este gran colectivo.

Nadie dejó de gritar ni bailar, incluso los representantes de los medios de comunicación, no pudieron evitar mover sus piernas y pies al ritmo de Tijuana Makes me Happy o Tijuana Bass.

Grandes músicos invitados los encargados de tocar la trompeta, el trombón, el acordeón, y fusionarlos con los sampleos y los loops. Noche de tequila y tachas.

Pero no todo fue auditivo. Si algo hace que un rave de música electrónica tenga más empuje son las imágenes que se proyectan y Nortec le atinó. Imágenes de calles de Tijuana corriendo deprisa, velocímetros, armas de alto calibre y Mario Almada, complementaron a la perfección el minimalista escenario.

Pero lo mejor, lo que todos esperaban vino en los canciones finales. Ante 7 mil espectadores, los 80 integrantes de la Internacional Banda de Zacatecas comenzaron a entrar al escenario, vestidos de rojo, acomodándose sus instrumentos. Y de pronto, Polaris comenzó a sonar, con los instrumentos de la gran banda zacatecana y los Nortec volvieron a salir al escenario para complacer a los escuchas que deseaban escuchar esa canción.

Una gran noche sin duda, de loops y texanas, de sintes y acordeón para poner fin a la edición 2009 del FIC.

Guanajuato/Yadira Moreno