Algún día en la Fórmula 1
2009-11-03•Automovilismo
El mundo cambia en poco tiempo y mientras la Fórmula Uno realizará modificaciones al reglamento para el 2010, el orbe espera ver a una o varias mujeres competir una temporada completa dentro del Gran Circo, un momento que cada vez luce más cercano ante la activa participación del género en las carreras de automóviles.
“Estoy segura que llegará el día. La Fórmula Uno es una gran oportunidad de mercado para las empresas, porque permite una gran exposición. No sé si será tan fácil llegar a un equipo de punta y mantenernos, pero primero debemos ser piloto de pruebas, ese será el inicio del camino para que podamos llegar, porque servirá para tomar experiencia. En este momento, lo importante es que nos den una oportunidad”, señaló la británica Katherine Legge, recordada por el público mexicano por su participación en Champ Car.
Diversas mujeres han tomado parte en clasificación de Grandes Premios e incluso han corrido como Maria-Theresa de Fillipis, Lella Lombardi, Davina Galica, Desire Wilson, e incluso una logró triunfar en una carrera de F1 no puntuable del campeonato como Giovanna Amati.
La ahora integrante de la marca Audi en el DTM (la mayor serie de autos turismo en Europa) fue una de las últimas mujeres en probar el control de un F1, esto en 2005, durante las últimas semanas de vida de la escudería italiana Minardi -antes de llamarse Toro Rosso- en el circuito italiano de Vallelunga, pero también fue la primera mujer en probar un monoplaza del A1 Grand Prix en diciembre de ese año.
Legge considera que el cuerpo y la fuerza no son los mayores rivales, especialmente en el DTM: “ha sido difícil llegar a esta serie. Físicamente no es difícil de manejar, es mucho más complicado estar en un monoplaza como lo eran los Champ Car, pero creo que para nosotras, como mujeres, el problema no es el cuerpo, sino la parte mental, ese es el mayor problema por competir. A veces existen barreras no sólo en nosotras como mujeres, sino afuera”.
Los riesgos de las carreras son algo con lo que también han aprendido a lidiar. Al ponerse el casco tienen las mismas probabilidades de tener un impacto, tal como lo recuerda Legge, quien en 2006 vivió una de las mayores experiencias de su vida en el trazado americano de Elkhart Lake dentro de la Champ Car.
A unos giros de finalizar la justa, perdió una pieza del alerón trasero que la llevó a impactarse y destruir el monoplaza para dar después giros en el aire, un accidente sin consecuencias físicas de lamentar.
“No recuerdo mucho de ese accidente, pero no influyó en mi estilo de manejo, regresé a las pistas siendo la misma, aunque aprendes a tener respeto al peligro, más no por eso te asustas y disminuyes el ritmo”, señaló la inglesa que espera ver pronto a la primera monarca en una serie internacional.






