Por vocación o necesidad, ahora el sector femenino se integra en las fuerzas del orden
Más mujeres incursionan en el mundo de la policía
La presencia femenina es cada vez mayor en las filas de las corporaciones policiacas de todo el país. La vocación y, sí, también la necesidad económica y la carencia de fuentes de empleo son algunas de las causas que llevan a una mujer a unirse a las fuerzas del orden. Aquí tres historias de vida llenas de sacrificio, trabajo y entrega, tres policías terceras de la Secretaría de Seguridad Pública estatal comparten sus experiencias en un mundo dominado por el género masculino.
María de Lourdes tiene 29 años, es casada, es mamá de tres hijos y es policía desde hace más de dos años. Cuenta cómo alterna sus labores de esposa, madre y agente y cómo fue que nació en ella la inquietud de unirse a los cuerpos de Seguridad Pública.
“Cuando estaba en la primaria tenía la intención de irme a la milicia, pero no tuve las posibilidades, siempre he tenido la inquietud de servir a mi país.
“Tengo tres hijos de 12, 8 y 7 años, mi mamá y mi suegra me ayudan a cuidarlos, pero como mi esposo también es policía, es muy complicado, pero vale la pena, me fascina salir a los servicios, uno sufre frío y hambre, pero yo lo disfruto mucho, estoy consciente de que en esta profesión se puede perder la vida en cualquier momento, pero tu familia te impulsa a mejorar”, expresó María.
Angélica, de 25 años, dice que la crisis, la necesidad de trabajo, ‘la vistió’ de policía, “afuera está muy reñido, muy peleado”, insistió.
En un mundo en el que los hombres son mayoría, Angélica ha tenido éxito: “los hombres nos tratan con mucho respeto, hay un cierto límite que nosotras como mujeres marcamos y ellos igual, pero somos elementos como cualquier otro, no te dan preferencia”.
Guadalupe, de 21 años, agente con menos de un año de servicio, ya tiene varias experiencias: “en las persecuciones vives una adrenalina impresionante. A mí me marcó mi primera detención, era la única mujer. Me ha tocado estar en un enfrenamiento armado, pero cuando tienes junto a ti un buen equipo de compañeros te sientes segura, afortunadamente logramos la detención”.
Lupita confiesa que no tiene novio, el ser policía le ha complicado las relaciones sentimentales: “algunos hombres se cohíben un poco, como somos autónomas y tomamos decisiones, eso a muchos hombres no les parece. Que uno tenga le poder de decidir les incomoda. La mayoría de los hombres esperan una mujer sumisa, quieren ver cierta debilidad en una, entonces de repente ven a alguien que está trabajando de policía y dicen ‘cómo me va a dominar una mujer’”.
Lupita dio un consejo para los que aspiran a ser policías: “que piensen en su familia, que nunca pierdan sus ideales, que no pierdan sus valores, que siempre estén firmes en lo que son, en lo que quieren y en lo que van a ser”.
La agente concluyó con una frase cargada de realismo, pero también de responsabilidad social: “a lo mejor yo no voy a cambiar al país, pero lo que a mí me toca lo voy a hacer bien”.
Máximo histórico
La generación 2009-2 de aspirantes a policías estatales en el Instituto de Formación Profesional (IFP)de la Secretaría de Seguridad Pública estatal reclutó 77 jóvenes, de los cuales 16 son mujeres, un máximo histórico para un grupo de la academia.
Las aspirantes a agentes asistirían al curso de ocho meses en el que cursarán 34 asignaturas enfocadas a impartir los conocimientos teóricos y prácticos para su labor policiaca.
Les serán impartidas materias relativas al marco jurídico del país, constitución del estado, cuestiones procedimentales, estructura orgánica de la institución y derechos humanos, así como criminalística, el uso de la fuerza, arme y desarme, prácticas de tiro, técnicas de sometimiento y de esposamiento, entre otras.
La selección se realizó después de estudiar a las aspirantes.


