Tres días sin agentes de Tránsito, y nada...
Panóptico
Javier Sepúlveda
La ciudad lleva ya tres días sin agentes de Tránsito y, tanto como pasar algo, la verdad es que no ha pasado nada: los automóviles circulan con regularidad y sus conductores no se sienten atosigados por esa figura torva del mordelón.
Quienes saben de vialidad, aseguran que en Monterrey no hay más de 50 zonas escolares de alto riesgo que ameriten un oficial de Tránsito.
El dato curioso es que con cada nuevo alcalde se fueron sumando agentes a esas tareas de vigilancia en zona escolar hasta llegar a acumular en las calles y avenidas casi 300 puntos que sólo sirven para extorsionar automovilistas.
La verdad es que ni los ajustadores de seguros han extrañado a los tránsitos cuando de arreglar accidentes sin lesionados se trata. Los oficiales siempre llegan al último exigiendo documentos y si todo está en regla, al final ofrecen perdonar la multa “por chocar”.
Vale recordar que hace 30 años les quitaron las pistolas a los oficiales de Tránsito. El último asesinato de un capitán de esa corporación fue contra el boxeador Clemente Sánchez.
Hoy deberían quitarles las libretas de infracciones si quieren revivir la credibilidad ciudadana en el Gobierno municipal.
Que los elementos se ocupen sólo en lo que fueron entrenados: en dirigir la vialidad.


