“Amor eterno” y “Dos coronas a mi madre”, las más pedidas
Recordaron a sus muertos con música
Después de un año, los tres cementerios de la zona volvieron a cobrar vida, más de 44 mil personas acudieron a celebrar a sus muertos, con rezos música y comida. Los pasillos del cementerio municipal de la avenida Hidalgo parecían una feria.
Treinta vendedores de flores y 50 de comida, así como mariachis, grupos norteños y hasta una marimba le dieron el toque a la celebración.
Hasta las 10 mil tumbas abandonadas, con adeudos de hasta 20 mil pesos, pues no hay quien se haga cargo de ellas, regresaron a la vida, hubo quien se condoliera de esas pobres almas, y sus lápidas sucias y quebradas por el tiempo, fueron adornadas con algunas flores.
El día dos no sólo se acude al cementerio para visitar a los que ya no están, por lo menos 100 personas aprovecharon para ponerse al corriente en el pago por mantenimiento, que este año aumentó 100 por ciento.
Las acordes se cruzaban unos con otros, por un lado se escucha el mariachi entonando Amor Eterno, y por el otro un grupo norteño cantaba Dos Coronas a mi Madre. Tres canciones por 200 pesos. Mientras que en el acceso principal una marimba tocaba el Danzón Nereidas.
Las quejas no faltaban, hacía falta agua, y el incremento a la cuota de mantenimiento, así como el poco espació que habían dejado los vendedores de flores sobre la banqueta que colindaba con la avenida Hidalgo, había provocado algunas molestias.
El cementerio cerró sus puertas a las 8 de la noche, con un saldo blanco, según los cuerpos policíacos.
En Altamira, insuficiente resultó el agua para las casi 3 mil personas que arribaron a los cementerios de Altamira, y es que las pipas tenían que rellenar los contenedores cada dos horas; las llaves de toma pública no sirvieron de nada.
Lo anterior lo dio a conocer, Diego Díaz Abundis, Director de Panteones del municipio, quien subrayó, que a lo largo y ancho de los camposantos se encuentran instaladas hasta siete llaves de paso, sin embargo, ante la llegada de los miles de visitantes, se colocaron tanques de 200 litros.
Al cementerio de Árbol Grande de Ciudad Madero acudieron cinco mil personas, según reporte de Ricardo Sulvarán, administrador del lugar.
Comentó que de la administración anterior a la fecha han detectado por más de 50 tumbas perdidas porque hace muchos años se enterraban a los muertos entre la tierra y no como ahora, en fosas o tumbas.


