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En su mejor versión

Cruz Azul ofreció buen futbol en el Estadio Azul, como auguró el entrenador Enrique Meza, mientras el delantero argentino Emanuel Villa reafirmó su contundencia ante el marco rival y puso a su equipo en ruta hacia la Liguilla.
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  • 2009-11-01•Futbol Mexicano

Fotos: Enrique Gutiérrez

El clima ameritaba cualquier sopor de los aficionados, la derrota de Cruz Azul la semana pasada podía justificar que no se llenara el Estadio Azul, pero esta vez los pronósticos erraron. El frío no dejó duda de su dureza, pero La Máquina hizo olvidar cualquier obviedad.

Emanuel Villa, como de costumbre, demostró que es la mejor contratación del equipo en los últimos años; además, ayer se vio al mejor cuadro celeste en la era de Enrique Meza, aunque sin lograr la perfección; falta ver que no sea un mero espejismo.

Los ole volvieron al inmueble de la colonia Nochebuena, al minuto 30 del segundo tiempo, cuando el marcador ya se veía con un 3-1 a favor de los locales.

Y es que, los cementeros mostraron esa profundidad que se les negaba, esa verticalidad, los pases certeros, el buen trato de balón. Ayer, Cruz Azul jugó como pocas veces en el torneo. Le metió imaginación al encuentro frente al Atlante, paciencia, inteligencia y efectividad. Supo defender cuando se le solicitó y lo mejor de todo fue más corto el tiempo en el que perdió las ganas de atacar, como le había sucedido en partidos anteriores.

Para este duelo, al fin, después de varias jornadas de migajas de buen futbol, el técnico Enrique Meza decidió mandar a la banca a Emilio Hernández y poner en su lugar a Gerardo Lugo, quien tampoco pesó en el terreno de juego; además, puso a Javier Orozco y el joven mostró cosas interesantes.

La buena noticia para el equipo celeste es que consiguió hilar varios minutos con buen ritmo, particularmente en el segundo tiempo. La entrada de César Villaluz fue un cambio acertado, el mediocampista se veía motivado y con un poco de ayuda del rival, que se quedó con diez hombres tras la expulsión de Miguel Martínez, por una mano en el área, la cual también dio paso a que se abriera el marcador, tras la pena máxima que convirtió Emanuel Villa, luego ya vino el de Cristian Riveros minutos después.

Y fue hasta ese instante cuando los Potros comenzaron a regalar espacios, a dejar de apretar, porque hasta ese minuto, Joel González no sólo se encargaba de cuidar su mediocampo, también se iba al frente. Gabriel Pereyra era el hombre más peligroso, en el rostro se le notaba las ansias de hacerle daño a su ex equipo. Es más, festejó el tanto del 2-1 de Rafael Márquez, como si él hubiera sido el autor.

El que intentó, pero nunca pudo, fue Christian Bermúdez, quien no pudo hacer daño con su velocidad y movimientos.

Durante las 13 jornadas anteriores sólo se destacó la fiereza goleadora de Villa, el buen momento de Rogelio Chávez (ayer también se lució, en dos jugadas que terminaron en los postes), la solidez de su contención y esos centros extraordinarios del Jimmy Lozano.

Por primera vez, los centrales, Melvin Brown y Julio Domínguez no tuvieron despistes de peligro, metieron la pierna cuando daba avisos Atlante, como podían, pero ahí estaban, al igual que Pinto.

Tal vez el único punto negro fue la expulsión de Riveros en tiempo de compensación. En fin, ayer, se vieron cosas buenas, falta esperar a que así se cierre la fase regular de la Liga.

Atlante navega con la bandera del mal que les pudo hacer el árbitro Germán Arredondo, quien en recientes actuaciones ha tomado decisiones polémicas que han perjudicado a este equipo.


[Para ampliar dé clic sobre la imagen]

6 EXPULSIONES acumula Atlante en el Torneo Apertura 2009; en el partido de ayer, Miguel Martínez vio la tarjeta roja tras cometer una falta con la mano en su área.

Minelli Atayde | Ciudad de México