Reseña

Vislumbre del hampa colonial

Thriller de alta tensión, novela negra con toques de realismo mágico, llama Serna a la primera novela de Héctor de Mauleón
  • 2009-10-31•En librerías

Héctor  de Mauleón. <i>El secreto de la Noche Triste</i>, Joaquín Mortiz, México, 2009, 211 pp.
Héctor de Mauleón. El secreto de la Noche Triste, Joaquín Mortiz, México, 2009, 211 pp.

La novela histórica se ha convertido en el género más popular del momento, quizá porque en las épocas de crisis, los escritores y los lectores necesitamos actualizar el pasado para ver con más claridad el presente. Como parte de ese empeño colectivo, en los últimos tiempos ha surgido también una viva curiosidad por conocer la historia del hampa mexicana, una institución cada vez más sólida y próspera, cuyas ligas con el poder político, establecidas desde tiempos remotos y mantenidas hasta la fecha, quedaron ampliamente documentadas en dos novelas clásicas del siglo XIX: Los bandidos de Río Frío de Manuel Payno y Astucia de Luis G. Inclán. El año pasado apareció la voluminosa antología El libro rojo (FCE, 2008), donde un amplio grupo de historiadores, periodistas y narradores convocados por Gerardo Villadelángel relatan y analizan desde diferentes ángulos los hechos de sangre más atroces del siglo XX. Se trata de un esfuerzo importante por mirar cara a cara los abismos de la barbarie nacional, que sin duda nos ayudará a conocernos (y a temernos) mejor. Sin embargo, el hampa del virreinato era todavía un territorio virgen para la ficción: que yo recuerde, sólo don Artemio del Valle Arizpe lo exploró en algunas crónicas. Para beneplácito de nuestra memoria colectiva, Héctor de Mauléon ha contribuido a llenar ese vacío con El secreto de la Noche Triste (Joaquín Mortiz, 2009), la primera novela mexicana que se asoma al mundo criminal y a los bajos fondos de la sociedad novohispana.

Situada en la Ciudad de México a comienzos del siglo XVII, esta novela negra con toques de realismo mágico (el único realismo posible en tiempos de la colonia), narra la historia de Juan de Ircio, un aprendiz de pintor, hijo de una de las familias principales de la Nueva España, que en compañía del poeta Arias de Villalobos intenta resolver los misteriosos homicidios de cinco criollos descendientes de conquistadores, asesinados con la misma estocada en el cuello, conocida entre los expertos de esgrima como “la estocada Clairmont”. Mientras los muertos son personajes ajenos al protagonista, (y por lo tanto, ajenos al lector) la novela se ocupa sobre todo de tomar el pulso a una sociedad propensa al delirio colectivo, en la que todo el mundo está dispuesto a creer en milagros de beatas iluminadas, en posesiones satánicas, en monstruosos partos de criaturas zoomorfas, y en la relación de causa-efecto entre la conducta pecaminosa del hombre y las catástrofes naturales enviadas por Dios, pues lo sobrenatural forma parte de la vida cotidiana. Mauleón reconstruye con acierto la atmósfera de recogimiento y terror que asfixiaba a las buenas conciencias del virreinato, paralizadas por la superstición y el temor a la delincuencia, al grado de que las familias pudientes no se atrevían a salir de noche a la calle ni a trasponer sin guardias armados el perímetro de la traza urbana. Engolosinado con las noticias insólitas, en la primera parte de la novela, Mauleón deja un poco de lado la intriga criminal y la vida interior de su héroe, un descuido atribuible a su inclinación natural por el reportaje histórico. Pero la muerte del ciego Dueñas, un periodista oral muy cercano a Juan de Ircio, que a cambio de tragos de vino relata las novedades ocurridas en el reino, involucra de lleno al aprendiz de pintor y a su tía Beatriz en un misterio que a partir de entonces les atañe personalmente, pues ellos poseen la clave para descubrir la identidad del espadachín y el móvil de sus crímenes: un criptograma escrito al pie de una viejo retrato de don Julián de Alderete, uno de los conquistadores que torturaron a Cuauhtémoc para arrancarle la verdad sobre el mítico tesoro de la casa imperial azteca. Termina entonces el diario de sucesos notables y da comienzo un thriller de alta tensión.

La pintura, y en particular, el uso de alegorías para transmitir mensajes cifrados es uno de los ejes estructurales de la trama. En este aspecto, El secreto de la Noche Triste se asemeja levemente a El nombre de la rosa de Umberto Eco y a Rojo de Orhan Pamuk, novelas donde la pintura antigua también encierra enigmas que llevan a esclarecer crímenes. Juan de Ircio es un discípulo del gran artista novohispano Andrés de la Concha, con quien aprende a desentrañar los significados alegóricos de la pintura. Gracias a su pericia deductiva encuentra en un lienzo que representa la tortura inflingida a Cuauhtémoc, una serie de claves que lo llevan paulatinamente a descubrir la identidad del multihomicida. Con estos elementos, Héctor de Mauleón entreteje una novela de enigma que atrapa el interés del lector por la pulcritud de su lenguaje, el hábil manejo del suspenso, y la acuciosa reconstrucción de época, en donde la erudición está sabiamente dosificada para ser pedagógica sin parecerlo.

En contra de la corriente vindicadora del imperio español, que busca justificar los atropellos de la conquista subrayando su carácter de gesta heroica (una tendencia de la historiografía franquista reciclada en tiempos recientes por el best seller Arturo Pérez Reverte), Mauleón retrata a los conquistadores y a sus descendientes como lo que fueron: rufianes enfrascados en una lucha a muerte por el poder y el dinero. La escena en que Ircio y Arias de Villalobos visitan al viejo conquistador Rodrigo de Segura, recluido en un convento de Puebla, es uno de los episodios más patéticos y emotivos de la novela. Después de matar a más de 500 indios y a varios compañeros de armas. Segura se ha encerrado a hacer penitencia, arrepentido de haber participado en el genocidio del pueblo azteca y en la lucha fratricida donde perdieron la vida la mayoría de los oficiales de Hernán Cortés. La búsqueda del asesino que sigue codiciando el tesoro de Moctezuma resulta, entonces, una indagación sobre las taras genéticas de un imperio fundado en la rapiña.

Primera novela de Héctor de Mauleón, que antes había incursionado en la crónica, el cuento y el reportaje, El secreto de la Noche Triste confirma el buen oficio narrativo de su autor y la vitalidad de la novela histórica mexicana.

Enrique Serna