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Pequeño catálogo de cosas preocupantes

Interludio

Román Revueltas Retes

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  • 2009-10-27•Al Frente

Qué le vamos a hacer: somos lo que somos. La mitad del país no funciona. El Guadalajara juega muy mal. Y el América, también. El Gobierno es ineficiente y estorboso. Los sindicatos no abogan por sus trabajadores sino que procuran a sus líderes. Los partidos no trabajan para los ciudadanos sino que atienden sus propios intereses. El presidente de la República está atado de manos. La izquierda es un desastre. La derecha es insufrible. El nacionalismo revolucionario nos impide crecer y modernizarnos. El corporativismo sigue siendo una práctica extendida y muy perniciosa para la vida nacional. La educación que reciben los niños en las escuelas es catastrófica. La economía no crece. Las cifras del desempleo son absolutamente fantasiosas, tendenciosas, mentirosas y artificiosas. El Congreso es una olla de grillos inútiles y parasitarios. Los dogmas y las ideologías nos deslumbran mucho más que los provechos concretos y los beneficios reales. La corrupción es un virus que ha contagiado a una gran mayoría de los mexicanos. La inseguridad es un problema sin solución porque el aparato de justicia está podrido desde sus mismísimas entrañas. Las bandas del narcotráfico terminarán dedicándose a la extorsión y el secuestro. Los agentes despedidos de las diferentes corporaciones policíacas se convertirán en delincuentes peligrosamente entrenados. La alarmante estrechez de las finanzas públicas hará que no se puedan solventar las pensiones de los futuros jubilados. El petróleo se acaba. El agua se termina. Los lagos se desecan. Los manantiales se agotan. Los ríos se vacían. Los bosques desaparecen. Los desiertos avanzan. El aire se ensucia. Los mantos acuíferos se contaminan. El subsuelo se llena de metales pesados muy tóxicos. Las ciudades se deshumanizan. Los libros no se leen. La televisión nos embrutece. Las calles se llenan de basura. Las instituciones fracasan. Los valores no se trasmiten. Los viejos son personas desechables. El consumismo envenena la vida de la gente… No sigo. ¿He dicho mentiras?

revueltas@mac.com