Novedades
2009-10-24•En librerías
Jaime Sabines
Los amorosos. Cartas a Chepita,
Joaquín Mortiz,
México, 2009,
211 pp.
Escribe doña Josefina Rodríguez, viuda de Sabines, en la presentación de este libro que las cartas contenidas en él deben servir “para comprobar que Jaime el poeta y Jaime el hombre son en realidad la misma persona, el mismo hombre”. La correspondencia fue escrita mientras Jaime y Chepita estudiaban en la Universidad —él, Letras, y ella, Odontología— y responden, observa Carlos Monsiváis en su estudio introductorio, al mismo impulso lírico que dio origen a los dos primeros del poeta: Horal y La señal. Sabines, que había abandonado la carrera de Medicina, en Letras encuentra su verdadera vocación y las cartas a Chepita llegan a ser un pretexto para poder escribir. Él está conformando su vocabulario y en ellas encuentra la posibilidad de moldear su personalidad como poeta.
Álvaro Uribe
Recordatorio de Federico Gamboa,
Tusquets,
México, 2009,
154 pp.
En esta interesante biografía de Federico Gamboa, al que muchos consideran un emblema del porfiriato, el escritor Álvaro Uribe delinea el perfil de aquel hombre que estremeció a la sociedad con su novela Santa, el primer best-seller de las letras mexicanas, y cuyo éxito mitificó a la mujer, que de personaje literario se transformó en criatura de carne y hueso en el imaginario colectivo. Santa fue adaptada al cine por Luis G. Peredo y su prestigio trascendió fronteras, pero esto es lo menos importante en la investigación de Álvaro Uribe, porque Federico Gamboa fue un protagonista activo en la política y la cultura nacionales, durante aquellos convulsos años de la Revolución: diplomático, candidato presidencial, escritor y cliente predilecto de las cantinas y prostíbulos de la capital, su personalidad se muestra como la de uno de los protagonistas más notorios del porfiriato.
Antón Chéjov
Un drama de caza,
Universidad Veracruzana,
México, 2008,
226 pp.
Traducida del ruso por Sergio Pitol, Un drama de caza, la única novela de Antón Chéjov, es una obra que semeja una espiral: el autor también es personaje, observa y narra la historia de Iván Petrovich Kamichev, y su estancia en la provincia rusa, esa región donde la desesperanza alumbra el hastío cotidiano, el vodka inyecta un poco de energía, y la convivencia se sostiene de los alfileres de las apariencias. Con su brillante estilo para contemplar la decadencia, Chéjov hilvana un relato de misterio y una anécdota policiaca pero, esencialmente, una crítica mordaz del temperamento ruso, sin abandonar su acostumbrado tono intimista relativo a los personajes, hombres y mujeres en busca de una reconciliación consigo mismos; criaturas insatisfechas, rencorosas, desesperadas por hallar por un destino diferente al que les ofrece el pueblecillo que los vio nacer y, seguramente, los verá morir como la flora y la fauna que lo habitan.
Luis Barjau
La conquista de la Malinche,
mr-ediciones/INAH/CNCA,
México, 2009,
300 pp.
A lo largo de diez años de investigación, el historiador Luis Barjau recuperó códices prehispánicos desperdigados por todo el mundo y recopiló una memoria historiográfica para escribir un volumen más que pertinente sobre el mito de una mujer a la que algunos acusan de traidora, de esclava o de concubina de Hernán Cortés, de traductora de los conquistadores e, inclusive, de hechicera. Barjau narra con la pasión de un novelista los episodios apenas esbozados por la historia, como el lujo excéntrico de la guerra entre los pueblos indígenas, las noches sacrificiales en la cima de las pirámides y las extravagancias del tlatoani azteca. El libro también se ocupa de las formas locales del ejercicio del poder y los arrebatos anímicos de los guerreros, una de las clases privilegiadas en la estructura política y social del México prehispánico.






