El BID en Cancún
Estira y afloja
J. Jesús Rangel M.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que preside Luis Alberto Moreno, ha realizado dos veces en México su Asamblea Anual de Gobernadores (1966 y 1976), y en 2010 será la tercera del 20 al 23 de marzo en Cancún. La segunda la hizo precisamente en este lugar paradisiaco, seguida de una reunión de Ministros de Agricultura latinoamericanos, con el propósito de detonar el incipiente turismo en la zona. Los lugareños nos bromeaban y nos decían a las 11 de la mañana que eran las 11 de la noche en el DF, y que la isla daba vueltas.
Casualmente el BID reimpulsará la zona el próximo año, una vez que en enero concluyan las obras de extracción y bombeo de arena para 17 kilómetros de playas de Cancún, Cozumel y Playa del Carmen erosionadas por el cambio climático y los huracanes Gilberto en 1988 y Wilma en 2005. Los trabajos e inversión por casi mil millones de pesos correrán a cargo de los gobiernos Federal, Estatal y Municipal, además de empresarios que crearon el fideicomiso para la restauración, recuperación, sostenimiento y mantenimiento de la zona federal marítimo terrestre del estado de Quintana Roo, que preside Edgar Ordoñez.
Las obras comienzan el lunes. La tubería terrestre, flotante y sumergible (más de cuatro mil 470 metros de longitud) ya empezó a llegar a Cancún y la draga que bombeará la arena se prevé que atraque el próximo domingo. Cancún está entre los 10 principales centros turísticos del mundo y con sus 20 kilómetros de zona hotelera es de las playas más grandes en el planeta. La zona que se rehabilitará es por mucho la principal generadora de ingresos por turismo en México; hay casi 300 mil habitaciones, más de 500 restaurantes y 150 mil empleos directos.
Cuarto de junto
El decreto del presidente Felipe Calderón que extingue a Luz y Fuerza del Centro fue aplaudido por una mayoría de usuarios, pero si son ciertas las cifras que me envió Jorge Sánchez García, ex secretario general del sindicato, entonces faltan explicaciones. Me dice que los rubros que descapitalizan a LyFC son la compra de energía a la CFE (46 mil 408 millones de pesos en 2008) y los subsidios a usuarios por 28 mil 595 millones que se cargan a LyFC, cuando su ingreso por venta de luz es de 31 mil 916 millones. Un déficit de 44 mil millones.


