Entrevista: Washington Pesantez • Fiscal general de Ecuador

“Con Morett, ni perdón ni olvido”

La investigación de la Fiscalía General ecuatoriana indica que la estudiante ya había estado en el campamento guerrillero a finales de enero de 2008, un mes antes del ataque colombiano
  • 2009-10-09•Política

Foto: Pablo Cozzaglio / AFP

Quito, Ecuador. “¡Aquí se cometió un delito, no me importa si fueron terroristas o de la religión o color que sean!”, indica el fiscal general de Ecuador, Washington Pesantez. Habla de Lucía Morett, la estudiante que hoy es acusada por Quito —sin vueltas— de colaborar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Habla de ella porque desestima su versión, la hipótesis, de una estudiante universitaria aprendiendo de teatro en la selva. Habla de ella porque sostiene que debe responder por lo que define son “delitos contra la seguridad del Estado”, es decir, asociaciones subversivas.

Habla de ella porque, dice, las pruebas “son contundentes”, colaboró con la guerrilla. Y de que llegó un mes antes al campamento en Sucumbíos, Ecuador, y de que ocultó la verdad a los fiscales ecuatorianos, al cambiar las fechas de su arribo.

Encargado absoluto del caso como titular de la Fiscalía General de la Nación (FGN), Pesantez asegura en entrevista con MILENIO que “guste o no” la asociación con grupos guerrilleros está penada por ley en territorio ecuatoriano. Y ese, añade, es el delito de Morett, al igual que Colombia cometió el delito de incursionar en otro país.

“Ella estuvo en el campamento. Y a decir de la fiscalía, hay elementos suficientes, evidencias de su participación con grupos armados. Eso está en nuestro código penal y se sanciona con prisión”, sostiene, en la primera conversación con un medio mexicano desde 2008.

Y deja en claro: “Aquí no puede haber ni perdón ni olvido”.

¿Qué pasa con el caso de Morett?
La señorita Morett tiene la orden de prisión. Entiendo que está en México y le corresponde a la Procuraduría General de la República mexicana pronunciarse sobre si nos concede la extradición.

Con solicitudes de extradición paralelas, parecería que hay una especie de carrera entre Colombia y Ecuador para ver quién se queda con Morett.
No estamos compitiendo, actuamos con la suficiente seriedad, prudencia y objetividad. Se ha procedido de manera independiente, no en competencia con la fiscalía colombiana. Iniciamos más de un proceso penal, contra la seguridad del Estado en el que está la señorita Morett y las dos señoritas colombianas. Creemos que se violó la soberanía de Ecuador, que se cometió un delito contra la seguridad del país cuando vinieron extranjeros y mantuvieron contacto y estuvieron en el campamento de los guerrilleros. Por eso están acusadas estas tres personas.

Concretamente, ¿qué es lo que encontró la fiscalía en el caso Morett? ¿Según ustedes qué hizo ella aquí en Ecuador?
Es un caso de Estado. El juez le acusó de delito contra la seguridad del Estado. La señorita Morett había estado en el campamento evidentemente la noche del último día de febrero de 2008. Ella dice que vino a hacer investigaciones de bellas artes o socióloga, no lo sé, pero en todo caso estuvo en ese campamento. De las investigaciones se dice que colaborando con la guerrilla. Pero la señorita Morett había estado antes. Había estado en el campamento, eso es lo que no se supo de inicio.

¿Por qué no apresarla cuando estaba aquí, en el hospital?
Hay que investigar para detener y no detener para investigar. Aquí se respetan los derechos humanos y el debido proceso. Cuando la señorita estuvo herida acá, recibió todos los auxilios que puede proporcionar a un ser humano el Estado ecuatoriano. La señorita nos dio su versión, dijo que por primera vez estaba en Ecuador y que solamente estaba la noche del 28 de febrero al primero de marzo.

¿Les mintió?
No quisiera decir que ha mentido, simplemente le digo que hay una versión donde ella dice que la única ocasión que estuvo en el campamento guerrillero fue esa noche, pero el proceso, la investigación del fiscal, dice que ella estuvo ya a fines de enero al menos una vez más en el campamento. Y estuvo por varios días. Eso no me lo dijo en la primera entrevista.

¿Dónde hizo esa declaración de haber estado antes en el campamento guerrillero?
Hay un video que desde el punto de vista procesal debe ser analizado. En el momento en el que la rescatan, los militares le dan primeros auxilios y la llevan a un hospital. Dos meses después me enteré que hubo una grabación que hizo seguridad del Ejército, en la que, cierto, en condiciones muy delicadas de salud y sin una autorización de un fiscal, la señorita Morett dice a los militares, con días y con fechas, que ya estuvo ahí antes.

Entonces el caso está construido en torno a un video cuestionable. ¿Hay más información, testimonios, testigos protegidos o fuentes de inteligencia?
Este video es un elemento adicional y… diría que el menos técnico jurídicamente hablando, porque fue tomado por los señores militares sin autorización del fiscal. No sé si la obligaron o ella quiso hablar. En todo caso es sólo una referencia, porque hay una serie de elementos que hacen presumir la existencia de una infracción. En el momento oportuno ya se verá si el video es presentado como prueba. Aparentemente sí, es una prueba inválida.

Entonces, ¿con qué otro tipo de testimonios cuentan ustedes?
No tengo la información, pero tengo la convicción de que hay elementos suficientes, hay versiones, declaraciones, fotos, aquí se ha investigado a profundidad. No tiene que ver con cuestiones de índole política. Este es un asunto eminentemente técnico. Nos han visitado autoridades mexicanas, parlamentarios que parecen responder a dos corrientes, a dos facciones, unas aparentemente a favor de la señorita Morett, otros en contra, igual los hemos recibido, hemos dado apertura a que se analice el caso.

¿Hay algún un mensaje a Morett, pedirle que se entregue a la justicia?
La señorita Morett es una persona lo suficientemente formada, creo yo. La entrevisté cuando estuvo en el hospital y ella sabrá tomar las decisiones que considere más convenientes. Si ella decide no presentarse, es responsabilidad de ella.

¿Tienen ustedes un caso sólido?
Caso contrario, no hubiera sido aceptado por el juez. Se investigaron más de 10 meses. Fue analizado por el juez de garantías que existen suficientes elementos para llamarle a la etapa de juicio. Por eso tiene la orden de extradición, para que responda a la etapa de juzgamiento.

Parecería que este es un caso humillante para Ecuador y que ustedes necesitan cerrarlo ya, de una vez.
Aquí no puede haber perdón ni olvido. Aquí tiene que sancionarse a todos los responsables para sentar el precedente de que no se puede invadir un territorio, incursionar en un país soberano e independiente como Ecuador.

Víctor Hugo Michell / Enviado