Coldplay, U2 y la comida de los 300

Cubículo Estratégico

Carlos Mota

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  • 2009-10-07•Al Frente

La mejor noticia que recibí ayer en la comida de los 300 que organiza la revista Líderes mexicanos de Raúl y Jorge Ferráez, no fue del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, ni sobre los retos del gobierno de Felipe Calderón, ni sobre las reformas estructurales o “grandes cambios” que este gobierno está emprendiendo. No.

Fue que Colplay y U2 volverán a México, para dar magnos conciertos. Los chicos de Bono lo harán en el estadio Azteca, y Colplay lo haría en el Foro Sol.

Enhorabuena para CIE, Corporación Interamericana de Entretenimiento, que con su división Ocesa está de lo más activa estos días organizando cuanto concierto se puede, llenando muchos de ellos, como el de Pet Shop Boys, el jueves pasado, al que asistí gustoso en el Auditorio Nacional. Lleno.

Y es que probablemente las noticias musicales sean las de mejor cepa en este momento de la vida pública del país. Que Coldplay y U2 acudan de nueva cuenta aquí por lo menos nos dará momentos de diversión y, en una de esas, convencerá también a las calificadoras de riesgo crediticio de quitarle los taches a la empresa de Alejandro Soberón y Rodrigo González Calvillo. Porque si fuera por empeño y garra, nunca merecerían las rebajas en calificación que le han propinado Fitch y Standard & Poors. Claro que lo que evalúan no es eso, sino probabilidad de pago de las emisiones que esa corporación ha hecho en el pasado.

En la comida de los 300 hubo de todo. Del ámbito político podrán dar cuenta muchos periodistas de ese interés. Yo, entre empresarios y directores de empresa, vi a Carlos Guzmán, de HP; Hugo Santana, de IBM; Carlos Hank, de Interacciones; Luis Niño de Rivera, de Banco Azteca; Jaime Costa, de SCA; Carlos Gómez, de Deportes Martí/Sport City; Jesús Martínez, del Club Pachuca; Rafael Funes, de Dynaware; Louise Goeser, de Siemens; y Alfredo Achar, de Comex, entre otros.

Al terminar la comida, a la salida del Hotel St. Regis, un amigo me dijo que las palabras del secretario de Gobernación estaban llenas de “lugares comunes”.

Coincido. Ignoro si no las preparó lo suficiente o si dio por descontado que lo que todos esperábamos escuchar de él era que para ser líderes hay que comprometerse. Lo que ya sabíamos.

motacarlos100@gmail.com