Otra historia de terror
El pozo de los deseos reprimidos
Álvaro Cueva
¿No les da vergüenza a los señores del canal Televisa Deportes Network (TDN) hacer un evento de presentación ante la opinión pública como si de verdad fueran un estación deportiva planeada para competir a nivel nacional e internacional?
Se lo voy a decir con todas sus letras: TDN nació hace muchísimas semanas. Desde entonces, no lo he dejado de sintonizar periódicamente.
¿Y sabe por qué jamás le había escrito de él? Porque nunca, desde su primer día de transmisiones, dio una sola nota, un solo pretexto periodístico, una excusa para ser tomado en cuenta.
Se me hace espantoso que, a pesar de esto, ahora nos lo quieran vender como la opción que México esperaba y peor si consideramos el patético estado de la televisión deportiva en nuestro país.
No lo voy a aturdir recordándole que mirar un evento deportivo en México puede ser una experiencia nociva para cualquier cerebro por la combinación de tianguis, gente improvisada, comentaristas amordazados y broncas con los derechos de transmisión.
Tampoco, el horror que millones de televidentes están viviendo porque algunos eventos que se anuncian en vivo, no son en vivo; y porque no en todos lados se pueden ver todos los partidos de todos los equipos.
Para gozar de algo tan aparentemente popular como el futbol, por ejemplo, en este país hay que tener contratado más de un sistema de televisión de paga.
Y por si esto fuera poco, muchas veces, después de haber desembolsado una buena lana por un pago por evento, hay que chutarse un atascadero de anuncios que impiden que uno vea un juego completo de principio a fin.
No, y ni hablemos de lo que pasa con otros deportes por los que uno llega a pagar casi 300 pesos por evento, como las artes marciales mixtas, donde ahora resulta que hasta El Burro Van Rankin es especialista; porque entonces sí nos suicidamos.
Hablemos del canal TDN porque esto es la cúspide de una historia que define con lamentable claridad cómo hacemos la televisión en México, porque es algo que se tiene que corregir y porque, definitivamente, es algo que no se puede repetir.
TDN no es una estación de paga que haya nacido después de una severa investigación de mercados que haya detectado cierto tipo de necesidades en el público y la fuente deportiva nacional.
Nació por una especie de favor personal, tabla de salvación económica y/o acto de control editorial entre Televisa, Francisco Javier González y su equipo de colaboradores que llevaban años picando piedra en diferentes lugares sin haber tenido nunca un verdadero éxito financiero.
Es más o menos lo mismo que pasó con Andrés Bustamante y el canal Ponchivisión a principios de esta década. ¿Se acuerda?
Televisa tuvo al Güiri Güiri, jamás lo terminó de apoyar, dejó que el canal se hundiera, Andrés nunca volvió a ser el que era antes y, ya con el señor Bustamante lejos, sacó ClásicoTV, que es Ponchivisión Plus.
Mi impresión es que a los directivos de Televisa tal vez no les interesen mucho las comedias, las telenovelas ni los espectáculos, pero sí los deportes. Adoran los deportes.
Y como, además de esto, adentro de Televisa hay un departamento muy bien posicionado, dirigido por otras personas, llamado Televisa Deportes, y una situación económica que requiere de utilidades; ya comenzaron las presiones. O TDN funciona, o TDN funciona.
¿Qué va a pasar aquí? Lo de siempre, o Francisco Javier González y los suyos se van, o terminan de adorno, y/o Televisa Deportes se queda con el changarro.
Mientras esto sucede, hay que replantear todo TDN. ¿Cuál es su objetivo? ¿Su mercado es chilango, nacional o internacional? ¿Quién es su público?
¿Quiénes son su competencia? ¡No me digan que ESPN, Fox Sports y TVC Deportes, por favor! ESPN es una gloria, los torneos que tiene Fox Sports no los tiene nadie, y TVC Deportes es como la guerrilla. Funciona por pobre y por rebelde.
¿Contra quienes van? ¿Contra las transmisiones de Televisa Deportes en televisión abierta? ¡No, pues qué buen autogol! ¿Entonces contra TV Azteca?
Luego, ¿qué onda con sus barras de programación? ¿Las van a ordenar? ¿En función de qué? Porque ahorita son un atascadero de lo que está pasando en Egipto, el golf y cualquier cosa que pueda entrar a cualquier hora.
¿Van a seguir haciendo programas de análisis entonados como en televisión pública de 1978? ¿Sus analistas van a seguir haciendo comentarios “oficiales” para no molestar a nadie?
¿Van a seguir poniendo a sus periodistas mujeres a hacer reportajes sobre los futbolistas más guapos y a mandar besitos a los televidentes que lo soliciten por teléfono?
¿Esto es periodismo deportivo? ¿Esto es periodismo hecho por mujeres? ¿Esto es promoción del deporte?
Qué historia, ¿verdad? Tan diferente que hubiera sido todo si esta señal se hubiera planeado bien desde el principio. ¿A poco no?


