Prevén impacto en gente de menor ingreso

Detiene impuesto el avance tecnológico

  • 2009-09-21•Negocios

Este gravamen tendrá un bajo impacto regulatorio: The CIU
Este gravamen tendrá un bajo impacto regulatorio: The CIU Foto: Mónica González

Los sectores más pobres del país podrían ser los más afectados de ser aprobado el impuesto a las telecomunicaciones, ya que éste grava a quien más utiliza los servicios, lo cual no equivale a que sean quienes disponen de más ingresos.

El más reciente estudio de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), afirma que si se establece un impuesto mal diseñado al sector, se altera la equidad y eficiencia de la política fiscal, limitando así el potencial de crecimiento futuro del sector y reduciendo los efectos multiplicadores de beneficios sobre la sociedad, y en general sobre la economía nacional.

El estudio se basa en la llamada elasticidad de la penetración de los servicios de telecomunicaciones, donde las menores se observan en los niveles socioeconómicos altos (A y B) que son quienes tienen mayor uso de servicios de telecomunicaciones, pero sólo corresponden a 7.2 por ciento de la población, lo que limita considerablemente el impacto de nuevos impuestos a estas personas.

Con base en lo anterior, se menciona, el incrementar los impuestos tendrá un bajo impacto recaudatorio y restringirá la adopción de estos servicios a los segmentos más desfavorecidos.

Por otro lado, indica que se tiende a pensar que la tecnología trae mayores beneficios a las personas con mayores ingresos, ya que históricamente así fue, pues el país tardó un siglo para llegar a los 20 millones de líneas fijas, que en su mayoría dan servicio a los niveles socioeconómicos altos.

Sin embargo, de manera reciente se contradice lo anterior, pues en sólo 19 años de operación masificada de las telecomunicaciones móviles, se tiene ya una evidencia del creciente progreso de sus efectos.

Afirman que es una visión errónea el pensar que las telecomunicaciones son un bien de lujo o que solo son utilizadas por personas que perciben altos ingresos, cuando en realidad se observa más frecuentemente a personas de niveles socioeconómicos C y D portando un teléfono celular o accediendo a internet en el trabajo o desde un sitio público.

En lo que respecta a los servicios en línea es también irónico imponer un impuesto al internet como si fuera un bien de lujo para después pedir que se realicen las declaraciones fiscales vía electrónica, pues esto equivale a cobrar una cuota por entrar al banco para pagar impuestos.

México/Susana Mendieta