“La única alternativa que tiene México es transformarse a fondo”

Calderón hace la última llamada

El Presidente convoca a los poderes de la Unión, gobernadores y organismos autónomos a discutir los cambios pertinentes para el bien del país; propone 10 reformas y “dejar atrás los miedos”
  • 2009-09-03•Política

Presidenciable y Presidente. Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, ayer en Palacio Nacional, luego del mensaje del jefe del Ejecutivo.
Presidenciable y Presidente. Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, ayer en Palacio Nacional, luego del mensaje del jefe del Ejecutivo. Foto: Héctor Téllez

El presidente Felipe Calderón advirtió que la única alternativa que tiene México es transformarse a fondo, y debido a que el tiempo y los recursos se agotan, propuso 10 reformas, incluida una energética de segunda generación.

Al advertir que la responsabilidad no es sólo de él, convocó a los poderes Legislativo y Judicial, así como a gobernadores y organismos autónomos a “dejar sus miedos” y discutir los cambios pertinentes, que no estén limitados por cálculos políticos.

Dijo que es el primero en reconocer que lo logrado es claramente insuficiente y “que por muchos que han sido los esfuerzos por mitigar la pobreza, cada crisis alimentaria o económica como las que vivimos representa un nuevo golpe a las posibilidades de vida digna de millones de mexicanos”.

Al ofrecer su mensaje político ante 28 mandatarios estatales, los titulares de los poderes públicos, empresarios, artistas y deportistas, Calderón advirtió que “el futuro nos alcanzó” y que los recursos petroleros para financiar el desarrollo se agotan, por lo que se requiere una reforma energética que ayude a ir mucho más rápido en la recomposición de dicha industria.

“Los retos que enfrentamos nos obligan a redefinir las prioridades y el ritmo de los cambios. Los mexicanos sabemos que las cosas no pueden seguir igual y no van a seguir igual”, dijo el mandatario al plantear su agenda que busca también recuperar la capacidad en la producción de crudo ante el agotamiento del yacimiento de Cantarell que aportaba el 60 por ciento de los barriles de petróleo, que ha redundado en la disminución de 700 mil barriles diarios de seis años a la fecha y la pérdida de 300 mil millones de pesos de ingresos de la Federación.

Además planteó un cambio hacendario, que debe abrirse paso una vez que el gobierno federal ponga la muestra con hechos en materia de austeridad. Así, dijo, “podrá en justicia pedir a la sociedad su parte para esta tarea común”.

El Presidente abrió su discurso de una hora con 10 minutos planteando los cinco severos problemas de México como la crisis económica, la influenza, la virulencia del crimen organizado, la caída en la producción del crudo y la sequía y después de hacer un extenso recuento de los resultados de su gobierno planteó su agenda a los demás actores políticos que incluye la transformación de las condiciones de pobreza, educación y salud, así como las reformas política, de telecomunicaciones, laboral y de las condiciones regulatorias, así como ampliar la lucha contra el crimen y acabar con la corrupción y opacidad en las empresas públicas.

Cuando el mandatario agradeció la lealtad de las Fuerzas Armadas en su combate a la delincuencia, el aplauso fue generalizado y hasta el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, se sumó a la ovación, cuando había decidido entrar después de que Calderón saludara a cada uno de los presentes en los sitios de honor y apresuró su salida para evitar estrechar la mano del jefe del Ejecutivo.

Así como Ebrard, su compañera perredista, Amalia García, gobernadora de Zacatecas, arribó después de que el Presidente saludara a los mandatarios estatales, aunque no evitó saludar a Calderón. Los que no asistieron fueron el michoacano Leonel Godoy, el oaxaqueño Ulises Ruiz, el chiapaneco Juan Sabines y Narciso Agúndez, mandatario de Baja California Sur, que enfrenta el embate del huracán Jimena.

Esta vez Calderón no portó la banda presidencial al presentar su informe en Palacio Nacional; estuvo flanqueado por el titular del Poder Judicial, Guillermo Ortiz Mayagoitia, y el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña. El lugar del presidente del Senado lo ocupó el panista Ricardo García Cervantes en ausencia del perredista Carlos Navarrete.

El jefe del Ejecutivo también defendió las acciones de su gobierno ante la crisis pues, dijo, era imposible evitarla y ha actuado al máximo de sus capacidades y limitaciones y si no se hubiera actuado de tal forma, sus efectos habrían sido devastadores.

Sin embargo reconoció que al ritmo de la actual administración, tomaría quizá décadas vislumbrar el México deseado. “Tenemos que cambiar a México. Ante la disyuntiva de administrar lo logrado y de seguir con el impulso propio de la inercia o asumir cambios profundos en las instituciones de la vida nacional, claramente me inclino por un cambio sustancial de las mismas, con todos los riesgos y con todos los costos que ello implica”, dijo.

También dijo saber que es muy difícil cambiar y que México no lo ha podido hacer durante décadas: “Hoy tenemos que hacerlo porque además ya no quedan otras alternativas, el tiempo y los recursos se nos agotan, las necesidades de la población son cada vez más apremiantes”, afirmó.

Al defender su lucha contra el crimen organizado, Calderón insistió que no se trata sólo de golpear a todos los cárteles de narcotraficantes, sino ayudar a los gobiernos locales para combatir el robo, secuestro y la extorsión. Una vez más dijo que se han desarticulado redes políticas y policíacas de protección y advirtió que “no hay ni habrá consideración alguna, fuero partidista o criterio político que valga para aquellos que traicionan a México y a los mexicanos”.

- Claves

“Insatisfechos”

• El Presidente advirtió que los ciudadanos no están satisfechos con la representación política y perciben una enorme brecha entre sus necesidades y la actuación de sus gobernantes y representantes.

• Pidió a las autoridades seguir el mandato ciudadano de gobernar bien, sin importar qué partido, gobierno o poder se lleve el mérito de ello.

• Para realizar los cambios fundamentales, Calderón llamó a construir una gran alianza entre todos los poderes públicos que no sea cuestión de partidos ni responsabilidad exclusiva del Presidente.

Decálogo

El presidente Felipe Calderón convocó a todos los sectores a conformar una agenda que incluya reformas legislativas y transformaciones estructurales para “transformar a fondo México”

Foto: Claudia Guadarrama
1 Concentrar los recursos del Estado en un esfuerzo para frenar el crecimiento de la pobreza mediante un programa que aumente el gasto, para ayudar a las familias que no logran cubrir su sustento diario y blinde los recursos para evitar abusos o desvíos.

Foto: Claudia Guadarrama
2 Alcanzar al final del sexenio la cobertura universal de salud para que cualquier mexicano que lo necesite cuente con médico, medicinas y tratamiento, independientemente de su condición social.

Foto: Claudia Guadarrama
3 Lograr una educación de calidad y superar el marasmo de intereses, con el fin de que ésta sea la puerta grande para salir de la pobreza.

Foto: Claudia Guadarrama
4 Reforma hacendaria y a las finanzas públicas. Reducir la evasión fiscal y aumentar la base gravable, simplificar trámites, acompañada de una iniciativa para racionalizar los gastos de la Administración Pública en busca de la austeridad y la priorización de gastos imprescindibles, eliminando programas no fundamentales.

Foto: Claudia Guadarrama
5 Reforma energética. Segunda generación de la reforma petrolera que vaya más a fondo para recomponer Pemex.

Foto: Claudia Guadarrama
6 Reforma de telecomunicaciones para garantizar la cobertura de los servicios y la convergencia de éstos.

Foto: Omar Meneses
7 Reforma laboral que fortalezca los derechos obreros y la rendición de cuentas.

Foto: Nelly Salas
8 Reforma regulatoria de fondo que permita al gobierno tener una regulación base cero.

Foto: Martín Salas
9 Lucha contra el crimen. Fortalecer a autoridades locales en el combate al robo, extorsión y secuestro.

Foto: Claudia Guadarrama
10 Reforma política de fondo. Revisión de las reglas electorales para que la política sea un instrumento de cambio.

El PRI quiere al Presidente en el Congreso

••• La lideresa nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, planteó la posibilidad de que el Informe presidencial regrese al recinto del Congreso y no se realice en Palacio Nacional, y adelantó que su bancada analizará que, por lo pronto, el jefe del Ejecutivo acuda próximamente ante el Poder Legislativo para responder la llamada pregunta parlamentaria.

En entrevista en Palacio Nacional, dijo que la convocatoria que hizo el mandatario en su mensaje del tercer Informe expresa una disposición de diálogo y representa “un paso adelante” para mejorar las condiciones del país.

“Lo importante es que haya un diálogo abierto, sin visiones unilaterales” para atender los múltiples rezagos que hay en diversos sectores, señaló.

Sin embargo, Paredes dijo que lo óptimo hubiera sido que el Presidente acudiera al Congreso de la Unión para entregar su Informe ante los legisladores, por lo que aseguró que los diputados priistas analizan la posibilidad de reformar la Constitución para regresar la invitación al titular del Ejecutivo.

“Estamos valorando una reforma para que el Presidente vuelva al Congreso”, precisó, e indicó que los legisladores priistas están “muy interesados” en lograr una Reforma de Estado profunda, por lo que se continuará revisando el régimen presidencialista con la finalidad de abrir la puerta a un debate nacional de fondo. (México • Raquel Fernández, Mauricio Pérez y Nayeli Roldán)

México • Lorena Lòpez