El PAN sigue a la deriva, navega fuera de su ruta histórica, acusa el ex dirigente nacional
Espino: la candidatura única, “una vergüenza”
2009-07-28•Política
Manuel Espino acusó que la candidatura única de César Nava como aspirante a la dirigencia nacional del PAN es un hecho “insólito” que “avergüenza” al partido y prueba de que éste “sigue a la deriva, navegando fuera de su ruta histórica.
“Rumbo al relevo en la presidencia nacional, por segunda ocasión consecutiva tenemos candidato oficial, candidato único. Este hecho insólito avergüenza a nuestro partido”, señaló el ex dirigente nacional blanquiazul en un comunicado dirigido a la militancia panista titulado “Volver a empezar”.
Espino pidió entender y aceptar que “ni en el gobierno ni en el partido es indispensable que los cargos de mayor responsabilidad los ocupen los amigos cercanos del Presidente, sino quienes tienen aptitud y la lealtad institucional para desempeñar esas encomiendas.
“Por ello insistimos en que se haga respetar la autonomía del PAN frente al gobierno. En la certeza de que quien llegue a ser nuestro dirigente por una vía auténticamente democrática y sin injerencia gubernamental será su principal acompañante y aliado en los retos que juntos debemos asumir, unos desde el partido y otros desde el gobierno. Con la misma visión y compromiso, pero por carriles distintos aunque paralelos”.
Espino criticó el “optimismo gubernamental” de Felipe Calderón, quien, dijo, “ha insistido en que los panistas tenemos corresponsabilidad con los gobernantes emanados de nuestras filas”.
Aseguró que como muchos panistas, él desde su trinchera ha procurado “transmitir el característico optimismo gubernamental que desafortunadamente cada vez se justifica menos”.
El también presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América advirtió que “no es suficiente predicar el orgullo de tener un gobierno emanado de nuestras filas. No basta tremolar la bandera, hay que honrarla de verdad con acciones que resuelvan los problemas de México, que cumplan las promesas de la campaña 2006 y nos hagan merecedores de recuperar la confianza ciudadana, perdida el pasado 5 de julio”.
En su misiva, dejó en claro que el resultado de las urnas debe servir para actuar con prontitud y eficacia, “sin pretextos”, y por eso, “los panistas no podemos disimular, y menos negar, que tenemos la corresponsabilidad de gobierno en un México fiscalmente vulnerable, con inflación creciente y con el mayor nivel de desempleo desde que ganamos la Presidencia de la República en el 2000”.
De cara a la sucesión en Acción Nacional, envió un mensaje al primer mandatario al señalar que “el partido no debe asumir directamente la conducción del gobierno y hacerse cargo de las políticas públicas, como el gobierno no debe ocuparse de la vida interna de aquél porque no le incumbe esa función”.
Agregó que “es necesario que los panistas confiemos y apoyemos al Presidente, pero sólo en aquello que responde a los intereses de los mexicanos. Como es preciso que el Presidente confíe en su partido que lo respalda con lealtad desde las tareas que le son propias; desde su autonomía, que no significa oposición sino complementariedad”.






