Ubicados en San José del Rincón, Villa Victoria, Aculco y Acambay
Con hambre 15% de mexiquenses
2009-07-22•El Tema
Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en el Estado de México existen 1.9 millones de personas en pobreza alimentaria, que representan 14.3 por ciento de la población.
De acuerdo al Banco de Alimentos Cáritas y el DIF estatal, San José del Rincón, Villa Victoria, Aculco y Acambay encabezan la lista de los 25 municipios donde se ha agudizado el problema.
Para efectos de política pública, la pobreza en el país se expresa a través de tres tipos: Alimentaria, de Capacidades y Patrimonial.
La pobreza alimentaria es aquella en la que el ingreso diario de las personas en zonas rurales no llega a 15.40 pesos y en zonas urbanas a 20.90 pesos y no es posible que cubran sus necesidades básicas de alimentación.
La pobreza de capacidades incluye el nivel anterior, más aquéllas personas que sufren de acceso limitado a servicios de salud y educación. Esto equivale a un ingreso diario por persona de 18.9 pesos en áreas rurales y 24.7 en urbanas.
Según el Coneval, en el Estado de México habitan 3.1 millones de personas en pobreza de capacidades, lo que representa 22.4 por ciento de la población total.
Ahora bien, la pobreza patrimonial es aquella en la que las personas de comunidades rurales obtienen ingresos menores a 28.10 pesos y en zonas urbanas a 41.80 pesos, lo cual les impide cubrir sus gastos de alimentación, salud, educación, vestido, calzado, vivienda y transporte público.
En el suelo mexiquense existen 6.9 millones de personas en pobreza patrimonial, que representan 49.3 por ciento de la población.
Cabe mencionar que recientemente el secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero reconoció que la recesión económica que enfrenta México incrementará la pobreza alimentaria, por lo que cerca de 8 millones de mexicanos se sumarían a esta condición.
Actualmente en México, alrededor de 44 millones de mexicanos padecen algún grado de pobreza y 14 millones se ubican dentro de la escala de pobreza extrema, debido a que carecen de lo mínimo necesario, como es alimento para sobrevivir, de acuerdo con los propios datos de la Sedesol






