De lo divino a lo quimérico
En las fiestas populares los actos realizados van más allá de lo aparente, toman otra significación para regresar, simbólicamente, al caos primigenio: figuras antagónicas como los diablos o las marotas se encargan de subvertir valores, satirizar o caricaturizar los roles al tiempo que los símbolos religiosos son la promesa de que el orden será restablecido.
La representación simbólica de la lucha entre el bien y el mal es un conjuro contra el caos y las fuerzas de desintegración; los participantes en las ceremonias encuentran lugar para transformarse, un foro donde se puede verter la violencia y la frustración social que de otra forma terminarían por destruirlo. Así, se encuentra un espacio único dentro del tiempo detenido para buscar otro lugar, para construir otra representación de sí, un momento de sinceridad donde en su religiosidad puede reconstruir el sentido de su ser cotidiano.
A esta doble significación que va de lo cristiano a lo pagano y viceversa, se acerca el fotógrafo Humberto Ríos en la muestra “Entre la tierra y el cielo: de lo divino a lo quimérico” que, bajo la curaduría de Gustavo Prado será inaugurada el jueves 23 de julio a las 18 horas en el Museo Nacional de los Ferrocarriles, que se encuentra en la calle 11 Norte número 1005.
En estas fotografías, tomadas en municipios como Ayapango, Atlautla, Amecameca y Ozumba se aprecia una doble identidad de los individuos, la que se conforma de anhelos, temores y emociones íntimas, y la que se forma de un sentido quimérico que es el motor que alimenta la creencia en universos mágicos, divinos y sagrados; paralelos al mundo cotidiano. La realidad fotográfica es aquí un conducto entre estas dos maneras de ver y entender el mundo sagrado y terrenal.
Son 33 imágenes en blanco y negro que ya han sido expuestas en el Centro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz de Nepantla, estado de México; en la Galería Santos Balmori de la Casa Universitaria del Libro de la UNAM; en la Galería R-38 de la Universidad del Claustro de Sor Juana con el nombre "De fiesta y de historias", y en el Centro Cultural Chimalpaín, de Chalco.
La colección es resultado de un recorrido que Ríos realizó en 2006 por la región oriente del estado de México, colindante con los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, con la mira puesta en las fiestas tradicionales y la asesoría del etnólogo Álvaro Hernández. El artista buscó un estilo que le permitiera contraponer lo religioso con lo pagano y jugar con sus propias inquietudes.
Humberto Ríos Rodríguez tiene la licenciatura de artes visuales por la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México y ha expuesto en la Universidad del Claustro de Sor Juana, el Museo Sor Juana Inés de la Cruz en el estado de México y en el Club Fotográfico de México, AC.


