El plantel está a punto de colapsarse, denuncia
Se encadena para pedir que remodelen la escuela de su hijo
Un padre de familia de la escuela primaria Constitución de 1917, ubicada en la colonia El Carmen, Valle de Chalco, Estado de México, se encadenó a la ventana de uno de los salones para exigir la remodelación del plantel donde estudia su hijo.
El tutor asegura que los salones están a punto de colapsarse, lo que pone en riesgo la integridad de los mil 200 alumnos.
En varias ocasiones, padres de familia han denunciado que un estudio realizado por arquitectos de la Universidad Nacional Autónoma de México reveló que la escuela presenta daños estructurales, por lo que han solicitando a las autoridades educativas del gobierno del Estado de México la remodelación del plantel.
Sin embargo, señalan que han sido ignorados, por lo que en dos ocasiones han cerrado la circulación en la autopista México-Puebla.
Los inconformes exigen que se tiren 14 salones, cuyos muros están fracturados y vencidos, debido a que en cualquier momento pueden derrumbarse y ocasionar una tragedia.
Los padres afectados informaron que personal de Servicios Educativos Integrados al Estado de México acudió al centro educativo y sin algún peritaje al respecto aseguraron que la escuela sólo necesitaba mantenimiento, para lo cual se autorizó un millón y medio de pesos.
No obstante, los padres de familia están inconformes y señalan que ese dinero no alcanza para tirar y levantar de nueva cuenta los salones. Ante ello, la mañana de ayer, el presidente de la mesa directiva de la sociedad de padres de familia del plantel, Pedro Ángeles Palma, se encadenó en la ventana de uno de los salones, como una forma de protesta.
Asimismo, se colgó del cuello un letrero que decía: “Soy padre de familia y no voy a esperar a sacar a mi hijo muerto, hoy estamos a tiempo de hacer algo, después quién nos regresará a nuestros pequeños. ¿Cuánto valen para las autoridades? Para nosotros no tienen precio. Ayer fue Sonora, mañana Valle de Chalco”.
El padre encadenado comentó que iniciará también una huelga de hambre como una medida de presión para que las autoridades los tomen en cuenta, pues ya viene el periodo vacacional y “sólo van a maquillar el plantel para cuando regresemos, pero el daño sigue ahí”.
Al recorrer las instalaciones, se observó que se llevan a cabo trabajos en algunos salones donde se aprecia la losa colgada y fracturas que atraviesan las paredes, además de que en las bardas hay humedad.


