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Sexenio de Tres Años

DRAGONES

Eduardo Holguín

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  • 2009-07-07•Al Frente

El mandatario que se autonombró “El Presidente del Empleo” desilusionó a la mayoría de los mexicanos y a muchos que votaron por él y no por López Obrador, influidos por el miedo de perder su casita o su chamba ante la eventualidad de una desestabilización económica.

Miedo que fue inducido por una propaganda anti-peje financiada por grupos empresariales y avalada por un Vicente Fox que tiró por la borda el enorme capital político que le permitió “sacar al PRI de Los Pinos”.

Vicente Fox decepcionó a los que lo consideraron el caudillo que terminaría con la corrupción, el clientelismo político, las componendas entre los poderes fácticos, los monopolios y las prácticas anticompetitivas.

Y como decíamos al principio de la columna, Felipe Calderón decepcionó a los que compraron la promesa de un país macroeconómicamente estable, alejado de las calenturas de un profeta bananero tipo Hugo Chávez.

Decepcionó a los que supusieron que sus programas, como ese del primer empleo, iban a resultar en buenos puestos de trabajo para ellos y sus hijos. Pero la realidad es que, en su tercer año de gobierno, un total de 700 mil personas quedaran desocupadas y miles de empresas se debaten entre la vida y la muerte.

La mayoría de los mexicanos ya no le creen a Felipe Calderón y a su partido que la crisis que destrozó su economía familiar vino de afuera.

No somos tontos para no entender que el crack inició en los EEUU, pero también entendemos que “agarró muy mal parada” a una economía nacional que ya no competía en los mercados globales, que ya presentaba serios problemas estructurales en materia energética, fiscal y de competitividad industrial y tecnológica.

La mayoría de los mexicanos no le creen a Felipe Calderón que su Acuerdo Nacional a Favor de la Economía Familiar y sus medidas anti cíclicas generen resultados eficientes.

Muchos consideramos que Felipe Calderón se equivocó al pactar con la oposición reformas (la electoral, la fiscal y la energética) que solamente cumplieron con el objetivo de demostrar capacidad de concertación de acuerdos políticos. Acuerdos que a la hora de las elecciones no le sirvieron para nada al residente de Los Pinos y a su partido.

Las promesas económicas llevaron al poder a Felipe Calderón y al PAN; paradójicamente la economía les arrebató ese poder.

columnabizhunter@yahoo.com

columnadragones@yahoo.com