El papel de las notas

Enseñanzas de Schumann

  • 2009-07-04•Varia

Consejos a los jóvenes estudiantes de música se intitula el opúsculo que por entregas Schumann publicó en vida en su celebérrima revista Nueva Gaceta Musical, de la cual fue el único redactor de 1835 a 1844, y en la que fustigó a Meyerbeer, elogió a Cherubini y a Mendelssohn, y descubrió al público a Chopin, Berlioz y Brahms. Pues bien, a modo de consejos, y de pronto de aforismos, Schumann se dirigió a los jóvenes pianistas, un tanto porque él mismo intentó ser pianista consumado, y otro cuanto porque estaba en contra de ciertos métodos imperantes en lo que a la pedagogía pianística se refiere. Veamos algunos.

1 La educación del oído es de máxima importancia; es conveniente, pues, que en seguida te ocupes de ella, esforzándote en reconocer cualquier sonido que oigas y la tonalidad de cada trozo de música.

2 Tocar con atención las escalas y los ejercicios mecánicos es una cosa óptima; pero no imites a esos pianistas que, creyendo que con esto se alcanza el máximo resultado, dedican siempre, hasta la más avanzada edad, varias horas diarias a los ejercicios mecánicos de los dedos. Eso equivale a repetir diariamente, con creciente rapidez, las letras del abecedario.

3 Se han construido los llamados teclados mudos; pero después de breve uso te convencerás de su inutilidad: ¿cómo pueden los mudos enseñar a hablar? [Liszt era afecto a los pianos mudos —que en realidad eran un mero teclado— para ensayar en las giras o bien para no despertar a su amante en turno.]

4 ¡Lleva bien el compás! La ejecución de algunos concertistas se parece al andar de un borracho: guárdate de tomar a ellos por modelo. [¿Y si en efecto el concertista estaba borracho, y encima tocaba?]

5 Profundízate temprano en las leyes de la armonía [pero, y 6…] No te asustes de los nombres: teoría, armonía, contrapunto; con un poco de buena voluntad pronto te serán familiares.

7 ¡No toques negligentemente! Ejecuta cada trozo siempre con mucha atención, sin omitir nada.

8 Tocar muy de prisa es un defecto tan grande como tocar muy despacio. [¡No corras!, solían gritarles los maestros a los alumnos que se comían el piano.]

9 Procura ejecutar lo mejor posible trozos fáciles; obtendrás así más beneficio que ejecutando mediocremente composiciones difíciles.

10 Ten siempre tu instrumento perfectamente afinado.

11 No basta saber ejecutar con los dedos la música; también hay que saber cantarla.

12 Ejercita tu memoria para poder retener no sólo la melodía de una composición, sino también su armonía.

13 Aunque tengas poca voz, acostúmbrate a cantar repentizando [es decir, a primera vista], sin ayuda de instrumento alguno; así perfeccionarás más el oído. Pero si tienes la suerte de poseer una hermosa voz, no vaciles en educarla.

14 Procura llegar a comprender la música escrita, sin ejecutarla; con sólo leerla.

15 Cuando toques, no te preocupes de quienes te escuchan; pero sí, ejecuta siempre como si te escuchara un maestro.

16 La primera cualidad de la interpretación es la precisión, o sea la exacta observancia del texto, que pone de relieve la más recóndita intención del autor.

17 Si te dan a tocar un trozo que no conoces, léelo antes de ejecutarlo.

18 Si después de la técnica diaria estás cansado, no continúes tocando; es mejor descansar que trabajar sin placer y sin energía.

19 No ejecutes las composiciones que están de moda. El tiempo es precioso, y sería necesario vivir cien veces más de lo que se vive para llegar a conocer sólo la música existente.

Eusebio Ruvalcaba
eusebius1951@yahoo.com.mx