Mis tres votos del domingo
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Jefe delegacional. Será un voto por la continuidad. Pese a que estuvo parado atrás de Clara Brugada en el primer acto de protesta por el asunto de Iztapalapa y, sobre todo, pese a verlo al lado de Andrés Manuel López Obrador en unos espantosos carteles del PT, votaré por Raúl Flores, el candidato del PRD en Coyoacán. Lo haré por un motivo ya expresado aquí: creo que el PRD ha gobernado razonablemente bien la delegación desde 1997. Razonablemente.
Diputado local. Será un voto de reconocimiento y supervivencia. No sé quién es el candidato del Partido Socialdemócrata, pero esa fracción (junto con los asambleístas de izquierda del PRD y el Gobierno del DF) encabezó y consumó exitosamente en 2007 el movimiento legislativo y político para despenalizar plenamente el aborto en nuestra ciudad. Eso vale cuando menos un voto, más para un partido destinado a morir en el plano nacional, pero que tiene una oportunidad de mantenerse vivo en el DF.
Diputado federal. Será un voto de simpatía y confianza en quienes lo están pidiendo. No obstante que leí una veintena de buenos artículos, sigo sin poder calcular el alcance del triunfo simbólico del voto en blanco. Pero me entusiasma el espíritu contestatario del movimiento, su descaro al decir que estamos hasta la madre, no de la política, sino de esta generación de políticos azules, amarillos, tricolores, legítimos, verdes y rémoras que han dilapidado una década con sus ineficacias, estupideces, fobias, pequeñeces: con su incapacidad para mirar al futuro y convencer, seducir a una sociedad. Tengo tres días para pensar en una frase para la boleta, porque seré blanco en un 33 por ciento.


