Historias:

“Ya no tengo nada que perder”

Padres de víctimas del siniestro exigen justicia a Eduardo Bours y que aplique el lema de su gobierno: “Nadie por encima de la ley”
  • 2009-06-24•DF y estados

Foto: Especial

Se llama Abraham Fraijo Rascón. Es un obrero bajito de estatura que habla con voz calmada casi siempre. Su hija, Emilia, tenía 3 años, 2 meses y 18 días cuando perdió la vida en el incendio de la guardería ABC. Abraham es uno de los más de 30 padres que se han integrado al Movimiento 5 de Junio.

“No lo he podido sobrellevar. La única forma de no pensar en mi hija es tener la cabeza ciento por ciento en el movimiento ciudadano. Cuando entro a casa no hay consuelo, no hay nada, hay un vacío grandísimo y nadie lo va a poder llenar”, relata.

—¿Habrá justicia?

—Vamos a confiar en que esa justicia va a llegar, pero si no llega, no tengo nada qué perder: ellos me quitaron todo.

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Abraham habla ante otros familiares de niños fallecidos en el incendio, y gente que se acerca al kiosco de la plaza pública: “Esta guardería no tenía todas las medidas de seguridad. El hecho es que hay 47 niños muertos, entre ellos mi “¿changa pedorra, y todos los niños que salieron de gravedad o que no fueron a la guardería ese día.

“Ellos también son víctimas porque pudieron estar en esta tragedia. Quiero creer una vez más en el gobierno. Creo que ellos pueden, por una vez en la historia de México, dar verdadera justicia, legítima justicia; porque la muerte de un hijo no puede quedar impune. Ella no merecía morir de esa manera. Ninguno de los niños que falleció ese día debió de haber muerto de esa manera.

Foto: Especial

“Ya no es solamente mi hija, ya no solamente es la muerte de los niños de la guardería ABC, ya no se trata de eso. Se trata de una responsabilidad como humanos, cambiar lo que está sucediendo en el país. Si dejamos que suceda esto como humanos y como país, disculpen la palabra, pero estamos jodidos.

“¿Qué más necesitamos pedir para que el gobierno haga su trabajo? ¿Qué más necesitamos? Si la muerte de 47 niños no es suficiente, no se que más necesitamos.

“No hay culpables, fue una tragedia, fue un accidente, si pero se pudo haber evitado. Por ahorrarse unos 20 mil pesos y no poner una puerta de seguridad adecuada. Por no seguir las normas de seguridad.

“Desgraciadamente nos tocó a nosotros poner el ejemplo. Yo no quiero poner a una persona como culpable. Yo no quiero que digan esta persona fue. Yo quiero que haya justicia, verdadera justicia”.

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Una mujer joven, obrera, que dice que era madre y padre de uno de los niños muertos, toma el micrófono y habla en la plaza pública de Hermosillo: “Mi hijo se llama Andrés Alonso García, él era la razón de mi vida día con día y todo el día, cumplir en la guardería y de confiarles lo más sagrado en mi vida, que es mi hijo.

“El 5 de junio fue el día más difícil para mí, es un día que jamás olvidaré, en todo lo que me resta de vida.

“Ahora estoy enfrente de ustedes exigiendo justicia ante el gobierno, exigiendo justicia por esos niños que murieron, por las asistentes, por toda la gente mediocre que está trabajando en el gobierno que no desquita sus sueldos.

“Le exijo al señor gobernador, al gobernador Bours, que ponga en práctica su lema de gobierno: Nadie está por encima de la ley, la muerte de mi hijo me tumbó, pero hoy despierto y no voy a permitir que esto se quede así, por esos niños, que sus mamás confiaron y los dejaron en la guardería, por todos esos niños se debe emprender una lucha para que se haga justicia.

“Aunque no sean padres de familia de estos niños ni pertenezcan a sus familias como ciudadanos tenemos un deber. Hacer que cambie esto, no necesitar de una desgracia para que cambie esto. Para que venga un cambio radical, para que valga la pena por lo menos un poco todo lo que pasó.

La mujer se llama María Alonso. Ella no está satisfecha con la detención de los funcionarios menores de la Secretaría de Finanzas.

En la plaza pública de Hermosillo nadie lo está.

Diego Osorno